El canciller chileno Alejandro
Foxley admitió hoy en la XVII Cumbre Iberoamericana (CIB) que pese
al crecimiento económico de América Latina, la pobreza es un grave
problema en la región.
En la primera cita que sostienen en el capitalino Espacio Riesco,
sede oficial de la Cumbre, los ministros de Relaciones Exteriores
Iberoamericanos, Foxley manifestó también que para lograr mayor
cohesión social se necesita proteger mejor a los desposeídos.
Según datos de la CEPAL, el modelo neoliberal, sostenido por
Estados Unidos, ha condenado a la pobreza a 209 millones de
personas, y a la indigencia a 81 millones.
Para construir en el continente latinoamericano un mejor sistema
de protección social y una sociedad más humanitaria "necesitamos
construir estados fuertes, que respondan a los intereses de la
ciudadanía", apuntó Foxley.
Junto a la aprobación de la agenda de trabajo y el Informe del
Secretario General Iberoamericano, los cancilleres de 22 países
asistentes al evento, analizarán el Proyecto de Declaración de
Santiago.
También, el Programa y Agenda de la Cumbre de Jefes de Estado y
Gobierno, además de suscribir otros documentos.
El ministro de Relaciones Exteriores Felipe Pérez Roque preside
la representación cubana a esta reunión de cancilleres, que dará
paso a la Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de Iberoamérica, la
cual se inicia mañana.