Unas 15 mil personas en el mundo
reclamaron a Estados Unidos que los quiten del listado de ciudadanos
sospechosos de terrorismo, registro cuya credibilidad es puesta en
duda, reporta hoy "Demócracy Now".
Según esa cadena comunitaria de radio y televisión, un informe
del Departamento de Seguridad Nacional reconoce su demora en
procesar las solicitudes, presentadas desde febrero último. La cifra
equivale a dos mil peticiones mensuales.
La revisión de cada caso se extiende a 44 días, plazo que podría
ser mayor debido a la acumulación de reclamos.
El listado de sospechosos de terrorismo en poder de los servicios
de inteligencia estadounidenses reúne a 755 mil personas, número que
lejos de generar confianza en el aparato de espionaje le resta
credibilidad.
En opinión de legisladores, expertos en seguridad y abogados
defensores de los derechos civiles, el listado aumentó en casi 200
mil nombres por año desde 2004, tamaño que lo hace inútil al incluir
a tanta gente.
El registro, entre otros objetivos, es utilizado en los controles
de entrada al país por terminales aéreas, puertos y pasos
fronterizos terrestres.
"Mina la autoridad de la lista", aseguró en días recientes al
diario USA Today Lisa Graves, del Centro sobre Estudios de Seguridad
Nacional. "No resulta racional un estimado con tantos sospechosos de
terrorismo en cualquier parte", enfatizó.
Incluso, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO), brazo
fiscalizador del Congreso, calificó de incierto el número de
personas etiquetadas de terroristas, ya que varios nombres pueden
aparecer más de una vez en el listado por cambios ortográficos.