Estados Unidos pretende colocar
una "cerca impenetrable" en una zona de la frontera con México para
reforzar la infraestructura levantada a fin de impedir que entren al
país emigrantes mexicanos en busca de trabajo, se conoció hoy.
La idea se une al muro ya en ejecución con el mismo propósito,
proviene de la Patrulla Fronteriza estadounidense y coincide con las
nuevas regulaciones puestas en vigor mediante las cuales decenas de
mexicanos ya fueron a prisión por intentar cruzar la frontera.
El lugar señalado es al sur del canal Todo Americano en el norte
del Río Bravo, situado a unos metros del puesto fronterizo de
Mexicali y la intención es apretar el cerco que impida cualquier
movimiento de los emigrantes por vía terrestre o marítima.
Un documento oficial de la Patrulla divulgado aquí habla de que
esa especie de "súper cerca" permitirá un ambiente seguro a sus
agentes, detendrá a los viajeros ilegales y protegerá a los guardias
de las piedras y otros objetos lanzados desde territorio mexicano.
La presión que ejerce la temida Patrulla Fronteriza sobre los
emigrantes, casi todos de humilde extracción en busca de una
posibilidad de ganar el sustento aún trabajando en territorio
estadounidense con bajos salarios, se ha incrementado grandemente.
Por su parte, Fernando García, director de la Red Fronteriza a
Favor de los Derechos de los Migrantes, dijo que no se va al fondo
de la situación, vinculada con la emigración por la enorme
desigualdad e injusticia social del modelo económico existente.