A diferencia de otros candidatos, tuvo una formación
multinacional, en un ambiente políglota, expuesto a diversas
creencias religiosas, en escuelas de distinto tipo, conviviendo en
familias étnicamente heterogéneas. Sus orígenes son humildes y a
pesar de haber logrado mejoras en su nivel de vida, no pertenece a
elite alguna empresarial o social. Desde el punto de vista religioso
solo hizo profesión de fe cuando alcanzó una edad adulta.
Nació un 4 de agosto de 1961 en Hawai de padre negro africano
oriundo de Kenya y madre blanca nativa del estado de Kansas en
Estados Unidos. Después fue a vivir con su madre a Indonesia, donde
aquella formó pareja con un nacional musulmán. Asistió primero a una
iglesia católica y después a una pública musulmana. A los 10 años de
edad regresó a Hawai a vivir con sus abuelos maternos, una pareja
bautista y metodista y matriculó en una escuela de filiación
cristiana. Posteriormente pasa a Estados Unidos conviviendo con sus
abuelos paternos, africanos de Kenya, quienes a su vez eran
musulmana, ella, y cristiano, él.
Obama obtiene en 1983 la licenciatura en letras de la Universidad
de Columbia en New York. En 1985 se muda a Chicago y realiza
trabajos comunitarios en los barrios pobres del sur de esa ciudad.
Fue allí que Obama se definió étnica y religiosamente.
Inspirado por las prédicas del pastor de la Iglesia Trinity,
Jeremiah A. Wright, Obama fue bautizado en 1987, como miembro de la
Iglesia Unida de Cristo. Al ser la Iglesia Trinity una congregación
de las más radicales en Estados Unidos, que toma como base una
teología de liberación afrocéntrica, Obama abrazó también la causa
afroamericana de la cual es un representante por derecho propio,
dados sus antecedentes.
A partir de 1988 decide abandonar el trabajo comunitario y buscar
otra orientación. Va a cursar estudios de leyes en una de las más
exclusivas universidades de Estados Unidos: Harvard, donde llega a
ser el primer afroamericano presidente de la prestigiosa Harvard Law
Review. Con esta decisión abandona el trabajo en la base y opta
encaminarse por los vericuetos del "establishment", al considerarlo
una forma más efectiva de alcanzar los cambios necesarios en el
ámbito nacional.
(Al usar el término "establishment", nos referimos al conjunto de
instituciones, personas y normas que integran los mecanismos
políticos, económicos y sociales de poder en Estados Unidos y que de
manera formal e informal imponen el curso de la sociedad.)
Se gradúa en 1991, y regresa a Chicago para su pasantía en una
firma de abogados, especializándose en derechos civiles y ley
constitucional. Allí conoce a Michelle Robinson, abogada de la
firma, con quien contrae matrimonio en 1992. Michelle es una
prestigiosa abogada y la más cercana consejera de Obama.
De 1997 al 2004 es senador estadual en Illinois y ese último año
es electo senador federal por ese estado, siendo el cuarto
afroamericano en lograr esa jerarquía en Estados Unidos. Desde
entonces acaricia la idea de aspirar a la presidencia, lo cual
oficializa el 7 de febrero del 2007.
A pesar de que su nombre no era conocido en el ámbito nacional o
internacional, de su casi nula experiencia en los manejos
gubernamentales, de la ausencia de vínculos corporativos, de la
carencia de recursos propios y de la falta de medios para
desarrollar activas campañas propagandísticas, el anuncio de su
aspiración presidencial tuvo un fuerte impacto, lo cual fue
potenciado con el uso de la Internet para crear redes de apoyo y
recaudar fondos.
Las posiciones de Obama han sido las más osadas de todos los
candidatos de-mócratas y republicanos, en los marcos que permite el
"establishment". Obama imprime un matiz religioso a su campaña
electoral: "los problemas de la pobreza y el racismo, afirma, no son
simples problemas técnicos en búsqueda de un plan perfecto de 10
puntos. Están enraizados en la indiferencia social y en la
insensibilidad individual, en las imperfecciones del hombre". Entre
sus propuestas está incrementar el impuesto de la seguridad social
para los ricos y un plan nacional contra el SIDA, epidemia que
considera resultado de una crisis moral. En el terreno internacional
aboga por un proceso de negociación para la prohibición de todas las
armas nucleares, por la retirada de las tropas norteamericanas de
Iraq y por las negociaciones con países adversarios como Corea,
Siria, Irán o Cuba, aunque siempre introduciendo condicionantes.
Como aspirante, Obama ha procurado atraer a representantes de
distintos sectores. Ha obtenido el apoyo del líder negro Jesse
Jackson, del cual se considera que Obama es el sucesor (ambos tienen
su base original en los sectores pobres del sur de Chicago), y ha
cortejado y buscado el consejo y apoyo de Colin Powell, quien fuera
el primer afroamericano jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas
Armadas de Estados Unidos y secretario de Estado.
Si bien Obama tiene sus principales fortalezas en su origen y la
credibilidad como candidato de cambio, el ser marcadamente un
representante de las minorías étnicas constituye su lado más flaco.
En realidad, es un candidato adelantado en el tiempo.
Dentro de dos o tres décadas, cuando la composición étnica de la
población norteamericana se aproxime a un equilibrio entre los
anglosajones blancos, por un lado, y los pobladores de origen
latino, asiáticos y afroamericanos, por el otro; y la disminución
del relativo poderío económico, militar y político de Estados Unidos
obligue a una rectificación de la política de pretender la hegemonía
mundial, no hay dudas de que, sin pretensiones de oráculo o gurú,
una candidatura como la que representa Obama sería prácticamente
imbatible.
Hoy, sin que esas condiciones hayan madurado, esas
características constituyen su mayor desventaja para alcanzar la
presidencia. Esperemos por lo que suceda en los próximos cinco
meses.