Islamabad,
7 de noviembre.–– Contingentes de simpatizantes de la insurgencia
afgana controlan hoy cinco localidades del convulso valle paquistaní
de Swat, colindante con Afganistán, pese a los miles de soldados
desplegados en esa región tribal, reportó PL.
La ciudad de Mingora, la capital del distrito, continúa aún en
poder del Gobierno de la provincia de la Frontera del Noroeste,
precisó el canal televisivo Geo.
Hasta la fecha, 50 000 personas abandonaron las áreas controladas
por los rebeldes en Swat, poblada en su mayoría por la etnia pashtún,
predominante en el territorio afgano.
Precisamente, la ola de violencia desatada en Mingora y otras
regiones de Paquistán constituyeron una de las razones argumentadas
por el presidente Pervez Musharraf para implantar el estado de
excepción el sábado último en ese país.
Mientras tanto, la presidenta del Partido del Pueblo de Paquistán
(PPP), Benazir Bhutto, advirtió que la oposición política iniciará
marchas pacíficas el 13 de noviembre, si el presidente Pervez
Musharraf permanece como jefe del Ejército, una condición que desde
Washington también reclamó el presidente George W. Bush.
Bhutto negociaba desde marzo último un acuerdo de reparto del
poder con Musharraf de cara a las elecciones generales previstas
para mediados de enero del 2008: Musharraf presidente y Bhutto
primer ministro.
Aunque al parecer esa unión se deshizo ahora, cuando el líder del
gobernante partido Liga Musulmana de Paquistán (LMP), Chaudhry
Shujaat Hussain, excluyó cualquier posibilidad de un acuerdo antes
de esos comicios legislativos con el PPP.