BAGDAD, 7 de noviembre.— Tropas estadounidenses e iraquíes
mataron hoy a 13 personas y detuvieron a otras 68 en distintas
operaciones militares en cuatro provincias del país.
Un comunicado militar norteamericano justificó la matanza al
calificar de terroristas a los presuntos insurgentes, y afirmó que
eran integrantes de la organización Al Qaeda y otras similares que
operan en el norte y centro de Iraq, dijo EFE.
A su vez, DPA reportó las bajas mortales de dos soldados
norteamericanos en la provincia septentrional de Salahaddin, a causa
de la explosión de un artefacto dinamitero. El mando yanki los
identificó como Kevin R. Bewley, de 27 años, y el sargento Daniel J.
Shaw, de 23.
Por otra parte, un coche-bomba conducido por un suicida explotó
junto a la sede del Partido Democrático del Kurdistán en la ciudad
de Kirkuk, en el norte de Iraq, causando al menos 20 heridos, entre
ellos miembros de esa agrupación política, informaron medios
iraquíes.
Mientras tanto, Jalil Jalaf, director del departamento policial
de Mosul, sobrevivió al octavo atentado en tres meses, desde que
ocupa ese cargo.