Los embalses de la oriental provincia de Granma son vigilados
constantemente debido a que los actuales volúmenes de agua acumulada
en ellos están cerca del límite de la capacidad total.
En un recorrido por las principales presas del territorio, José
Antonio Leyva, delegado del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos
en la provincia, constató el buen estado técnico de los muros de
contención, que en estos momentos retienen niveles equivalentes al 97
por ciento del máximo permisible.
Leyva afirmó que no se descuida la vigilancia como medida de
prevención ante posibles filtraciones, y a causa de las lluvias
asociadas a la tormenta tropical Noel, se orientó el vertimiento
preventivo de nueve de los 11 embalses existentes en Granma.
Informó que las presas Cauto El Paso y El Corojo, dos de las más
grandes del territorio, alivian para asumir las aguas provenientes de
los escurrimientos fluviales de las provincias vecinas de Holguín, Las
Tunas y Santiago de Cuba, y otras siete represas lo hacen por estar
completamente llenas.
Agregó que se prioriza el estudio de las condiciones físicas de las
25 micropresas o aliviaderos existentes en Granma, de los cuales solo
dos presentan problemas.
Brigadas de construcción y mantenimiento trabajan intensamente en
el acondicionamiento de la extensa red de canales que cruza el
municipio de Río Cauto, la zona más afectada por las precipitaciones
de inicio de octubre, para facilitar el drenaje e impedir nuevas
inundaciones.
Granma es la provincia de mayor capacidad de entrega de agua en el
país, y de los casi 950 millones de metros cúbicos posibles, alrededor
de 920 millones están almacenados en sus embalses, volumen suficiente
para garantizar el suministro a la población y la agricultura durante
cinco años.