NACIONES UNIDAS, 30 de octubre (PL). — El canciller Felipe Pérez
Roque aseguró hoy en la ONU que Cuba lucha y luchará con la convicción
de que "defender nuestros derechos es defender también el de todos los
pueblos representados en la Asamblea General".
El ministro de Relaciones Exteriores pronunció un discurso ante
esta instancia, bajo el tema Necesidad de poner fin al bloqueo
económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de
América contra Cuba.
Las consecuencias de esas medidas punitivas fueron explicadas
detalladamente por Pérez Roque, quien aseguró que el bloqueo es hoy el
principal obstáculo al desarrollo y el bienestar de los cubanos.
El bloqueo, subrayó, es una violación flagrante, masiva y
sistemática de los derechos de nuestro pueblo.
Refirió que, según cálculos conservadores, ello ha provocado a Cuba
pérdidas por más de 89 mil millones de dólares, lo cual significa, al
valor actual de esa moneda, no menos de 222 mil millones de dólares.
Recordó que el bloqueo pretende rendir por hambre y enfermedades al
pueblo cubano, esencia de esa política diseñada con anuencia del
presidente Dwight Eisenhower en 1960 y reiterada actualmente por el
mandatario George W. Bush.
El ministro expresó que siete de cada 10 cubanos "solo hemos
conocido la amenaza perenne de agresión contra nuestra Patria y las
penurias económicas causadas por la persecución implacable del
bloqueo".
Condenó a Estados Unidos por ignorar, "con arrogancia y ceguera
política, las 15 resoluciones adoptadas por esta Asamblea General
pidiendo el levantamiento del bloqueo contra Cuba".
El canciller afirmó que estas medidas no se habían aplicado nunca
con tal ensañamiento como en el último año, en el cual el gobierno de
Washington llegó a multar a la Alianza de Iglesias Bautistas.
La justificación, señaló, fue que algunos de sus feligreses
"hicieron turismo" durante una visita con fines religiosos a Cuba.
El terrible impacto del bloqueo en los niños fue subrayado por
Pérez Roque, quien dijo a la Asamblea que a su país se le niega la
posibilidad de adquirir el fármaco estadounidense Sevorane,
considerado el mejor para la anestesia general pediátrica.
También se prohíbe la compra de marcapasos de otra empresa
norteamericana, la Saint-Jude, que debido a la fuerte presión de la
Oficina de Control de Activos Extranjeros se vio obligada a romper con
Cuba.
El ministro dijo que la delegación de Estados Unidos "debería
explicar a esta Asamblea por qué los niños cubanos que padecen
arritmias cardíacas son enemigos del gobierno norteamericano".
Otro aspecto abordado por el representante cubano fue el de la
cultura como objetivo principal de la persecución del bloqueo, y al
respecto puso ejemplos de negativas a la participación de
personalidades de su país en eventos en territorio estadounidense.
También habló de la cancelación de contratos de artistas cubanos en
hoteles de cadenas norteamericanas, y las multas contra el cineasta
Oliver Stone por haber viajo a Cuba a filmar los documentales
Comandante y Buscando a Fidel.
Ahora, añadió, se investiga a Michael Moore por el viaje a ese país
caribeño en marzo pasado para filmar su material Sicko.
Para Pérez Roque estos actos son muestras del "macartismo del siglo
XXI".
Otro aspecto que persigue el bloqueo, agregó, es el del intercambio
y relaciones humanas entre los pueblos de Cuba y Estados Unidos, así
como los vínculos normales entre las familias cubanas a uno y otro
lado del Estrecho de la Florida.
Señaló que para los infractores están previstas multas de hasta un
millón de dólares en el caso de las empresas y 250 mil dólares en el
de los individuos, así como penas de cárcel de hasta 10 años.
"Ese es el precio que tiene que arriesgar un norteamericano por
venir de turista a nuestro país o un cubano residente en Estados
Unidos si quiere visitar a un familiar enfermo", aseveró.
Otro aspecto abordado por el canciller fue el de la aplicación
extraterritorial de las leyes norteamericanas de bloqueo, "en
menosprecio de los legítimos intereses de terceros países de invertir
y desarrollar relaciones económicas y comerciales normales con Cuba".
Esta arista de las medidas punitivas contra Cuba empeora la
gravedad de las mismas y constituye, expresó Pérez Roque, una afrenta
al Derecho Internacional, a los propósitos y principios establecidos
en la Carta de la ONU y al derecho al libre comercio.
El ministro subrayó asimismo que el episodio más notorio de este
año respecto al bloqueo fue "la guerra sin cuartel librada por el
Departamento del Tesoro contra las relaciones de Cuba con
instituciones financieras y bancarias de otros países".