.— Cuba denunció hoy que
la brutal
guerra económica que Estados Unidos impone a su país afecta a
otros Estados y constituye una afrenta al Derecho Internacional y los
principios de la Carta de las Naciones Unidas.
La brutal guerra económica que se le impone a Cuba no solo afecta a
los cubanos, dijo el ministro del Exterior Felipe Pérez Roque.
En un discurso ante la Asamblea General el titular expresó que la
gravedad de estas medidas es peor por la aplicación extraterritorial
de las leyes norteamericanas.
Para el Ministro esto constituye un "menosprecio de los legítimos
intereses de terceros países de invertir y desarrollar relaciones
económicas y comerciales normales con Cuba, es un tema que concierne a
todos los Estados aquí reunidos".
Pérez Roque habló durante el debate del tema Necesidad de poner fin
al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados
Unidos de América contra Cuba.
Señaló que solo de mayo de 2006 a mayo de 2007, al menos 30 países
se vieron afectados por las disposiciones extraterritoriales de la
política de bloqueo contra Cuba.
Pérez Roque puso varios ejemplos de las medidas aplicadas, como las
adoptadas contra el Banco Netherlands Caribbean, al cual se le
congelaron las cuentas en Estados Unidos y se le prohibió realizar
cualquier transacción de ciudadanos y entidades norteamericanas.
Mencionó las multas contra la empresa británica PSL Energy Service
por exportar a Cuba equipos y servicios para la industria del petróleo
y la imposibilidad de adquirir equipos o productos porque las
compañías que los elaboran fueron adquiridas por Estados Unidos.
Así sucedió, agregó con compresores marca Sabroe, de Dinamarca, y
con la empresa finlandesa Datex-Ohmeda, a la que se compraban
excelentes equipos de anestesia y monitorización multipropósito.
El Canciller señaló que tampoco su país pudo adquirir un
espectrofotómetro infrarrojo a la compañía japonesa Shimadzu, porque
el equipo tiene más de 10 por ciento de componentes norteamericanos.
Igual sucedió con herbicidas de la empresa alemana Basf, porque el
ingrediente activo es de origen norteamericano.
El Ministro dijo asimismo que desde fines de 2006 la compañía de
cruceros española Pullmantur fue adquirida por la norteamericana Royal
Caribbean, por lo cual el crucero Holiday Dream, propiedad de la
primera, tuvo que suspender sus operaciones en Cuba.
Dio a conocer que en diciembre pasado, la gerencia del hotel
Scandic, de Noruega, canceló las reservaciones de una delegación
cubana, porque la instalación había sido comprada por la cadena
estadounidense Milton.
A juicio de Pérez Roque, el episodio más notorio del año respecto
al bloqueo fue la guerra sin cuartel del Departamento del Tesoro de
Estados Unidos contra las relaciones de Cuba con instituciones
financieras y bancarias de otros países.
Precisó que eso fue posible luego que el gobierno de Washington
accediera a la información confidencial de la Sociedad para las
Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales.
A través de esa entidad, dijo, se realizan prácticamente todos los
pagos e intercambios de mensajes entre instituciones financieras.
Pérez Roque dijo que en el último año, más de una veintena de
bancos de diversos países "han sido groseramente amenazados a fin de
interrumpir cualquier tipo de relación o transacción con Cuba.