.— Naciones Unidas reiteró hoy
sus llamados de protección para sus trabajadores humanitarios en
Afganistán, encargados de hacer llegar ayuda a regiones remotas que
quedarán aisladas en breve con la llegada del invierno.
Una declaración del representante de la ONU en ese país asiático,
Tom Koenigs, distribuida aquí indica que las próximas seis semanas
serán vitales en los esfuerzos humanitarios de alcanzar a familias
necesitadas en zonas de difícil acceso.
Los esfuerzos de ONU en ese sentido se van visto frenados por la
situación humanitaria en esa nación, donde se reportan 110
trabajadores humanitarios asesinados o secuestrados y el saqueo de 55
caravanas humanitarias sólo este año.
Los responsables de esos ataques alejan a los más vulnerables de
nuestra ayuda, expresó el diplomático, quien subrayó que esas
agresiones violan las leyes humanitarias internacionales y deben
cesar.