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El primer ministro israelí, Ehud Olmert, afirmó hoy a la prensa que
mantendrá sus funciones de gobierno y Estado, tras el anuncio de que
padece un cáncer de próstata.
"Estaré —dijo— plenamente facultado para gobernar antes y después
del tratamiento" y explicó que "se trata de un tumor microscópico sin
metástasis".
El primer ministro le restó importancia al asunto y aseguró que el
tumor "se puede extraer con un tratamiento corto".
Según la oposición parlamentaria israelí, es un buen momento para
solicitar la renuncia de Olmert, no por el tumor, sino por los errores
cometidos en el curso de su mandato.