.— Nueve focos de incendios
continúan con vida hoy en el sur de California, pese a que las
condiciones climáticas del fin de semana favorecieron las labores de
extinción, en las que participan miles de bomberos.
Los fuegos más intensos arden en las montañas de San Bernardino,
unos 160 kilómetros al este de la ciudad de Los Angeles, así como en
algunas comunidades del condado de Orange y en las cercanías de San
Diego.
"Somos cautelosamente optimistas", dijo Chris Caswell, portavoz de
los bomberos del condado de Orange, luego de que el servicio
meteorológico anunciara que a partir de este lunes se registrará un
aumento de las temperaturas.
El fuego que amenazó el fin de semana a la base de la Infantería de
Marina en Camp Pedleton fue sofocado casi en su totalidad el domingo.
Se espera que este lunes el enclave retorne a sus actividades de
preparación combativa habituales.
La cadena de incendios, que comenzó hace más de una semana a causa
de los llamados vientos de Santa Ana, quemó más de 600 kilómetros
cuadrados de florestas, unas mil 500 casas de campo y causó hasta el
momento 14 muertes.
El siniestro dejó además más de mil millones de dólares en pérdidas
tras provocar la evacuación más importante en Estados Unidos después
de los huracanes Katrina y Rita en 2005.