.—
El presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón, afirmó hoy que
América Latina vive un momento definitorio de su historia, pues avanza
hacia una nueva fase; el socialismo del siglo XXI.
"Lo que va a marcar, lo que vamos a alcanzar los latinoamericanos
es la construcción del socialismo del siglo XXI", declaró Alarcón a
Prensa Latina.
Alertó que esto no quiere decir la imposición de un modelo único y
rememoró que el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, lo ha
recalcado; "serán socialismos; cada cual, cada pueblo, cada país
(tendrá el suyo) a partir de sus propias tradiciones y
características".
"Habrá diversidad en la forma", pero unidad en los principios, en
los valores de la solidaridad y fraternidad humana que van a presidir
esta etapa de transformaciones profundas en la región, aseveró.
El dirigente cubano destacó que Ecuador es un ejemplo de esto, pues
en los últimos meses el pueblo ha obtenido victorias importantes, y en
una tras otra ha ido manifestándose y creciendo la unidad y
convergencia alrededor un proyecto liderado por Correa.
Puntualizó que esta nación andina requiere de respaldo, pues los
sectores desplazados del poder, la oligarquía, que controla el país
desde su época de independencia, se resiste y trata de entorpecer lo
que acá los amigos ecuatorianos llaman la revolución ciudadana.
Se pronunció en tal sentido por la solidaridad mutua, entre todos
los pueblos, a nivel de cada país e internacional para apoyarnos en la
lucha.
Alarcón reiteró que sobran las pruebas de como ocurre un cambio en
Latinoamérica, basado en la unidad, la convergencia, en la defensa de
la independencia nacional y edificación de sociedades más justas.
En estos momentos, las fuerzas de reacción están en repliegue, han
sido derrotadas y así seguirá ocurriendo, enfatizó.
Defendió por ello la creación de vínculos de solidaridad a nivel de
cada país, entre los pueblos y a nivel internacional, pues toda una
América Latina unida jamás será vencida.
Al reconocer el reciente respaldo y apoyo a Cuba, dijo que su país
expresa el momento de ruptura de la dominación imperialista; el inicio
de un largo camino que nos traído hasta esta época nueva.
Si no hubiera sido por la resistencia del pueblo cubano no
hubiéramos avanzado hasta aquí, pero también hace falta la solidaridad
con Venezuela, con Bolivia, con Nicaragua y Ecuador, señaló.
A modo de ejemplo, indicó que el sandinismo regresó al poder como
expresión de este auge popular que vive América Latina y ahora hay que
ayudar a Nicaragua y esforzarnos de que salga adelante.
Tenemos que conocer que sólo la unidad, la unión, nos dará la
victoria, concluyó.