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Al menos 27 personas murieron y 20 resultaron heridas hoy en un
atentado suicida en las afueras de un cuartel policial en la norteña
ciudad iraquí de Baquba, capital de la convulsa provincia de Diyala.
El ataque ocurrió mientras un grupo de reclutas esperaba frente al
cuartel para comenzar los entrenamientos y llegó un hombre no
identificado que hizo detonar la carga explosiva adosada a su cuerpo
en medio de los uniformados, informó la emisora Voces de Iraq.
Entre los lesionados hay siete en estado crítico cuya condición
hace temer por su vida, dijo una fuente médica.
En la misma ciudad de Baquba, pero en el sur, fue frustrado otro
intento de atentado contra una comisaría en Heb Heb, dijo una fuente
de seguridad.
Los ataques contra la policía y el ejército iraquíes son frecuentes
en este estado árabe, al ser considerados como colaboradores de las
fuerzas extranjeras ocupantes.
Entretanto, otras siete personas perecieron, entre ellas un niño, y
16 sufrieron heridas al estallar un coche cargado de explosivos en la
localidad de Siniyah, norte de Tikrit, provincia de Salahadin, reveló
la policía.
El auto estaba aparcado frente a una fábrica en el momento de la
detonación, causó severos daños al inmueble y a varios vehículos
estacionados en los alrededores.
Por otra parte, las fuerzas de ocupación estadounidenses entregaron
hoy a las autoridades iraquíes el control de la provincia de Kerbala,
la octava de las 18 con que cuenta el país, en una ceremonia en la que
participó el primer ministro, Nuri al Maliki.
El jefe de gobierno iraquí anunció que para mediados de diciembre
será transferida Basora, ahora bajo mando del Reino Unido con una
fuerza de cinco mil militares que debe reducirse de manera paulatina,
según dijo el gobierno británico.