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Hay un run run entre los periodistas
Unas líneas para el luchador Mijaín López
RAFAEL PÉREZ VALDÉS
rafael.p@granma.cip.cu
La
verdad es que ha comenzado ya un run run entre los periodistas (y,
claro, entre muchos que no lo son): el luchador pinareño Mijaín
López parece tener grandes posibilidades de ser elegido Atleta del
Año en Cuba.
Estamos pensando en la categoría de deporte individual, en la
cual el supercompleto de la grecorromana, es decir, de los 120
kilogramos, llegará esta vez a los análisis con la jaba de las
victorias llena (¡incluido un aspecto tan decisivo como el oro en
los Campeonatos Mundiales!), y la de las derrotas...vacía.
A lo largo del 2007 salió sonrriente las 22 veces que compitió,
en las cuales marcó 184 puntos, y solo aceptó nueve, según datos
suministrados por Luis de la Portilla, metodólogo de la Comisión
Nacional.
"El año perfecto de Mijaín" comenzó en La Habana, ganando la Gala
de Campeones (tres victorias-24 puntos), y a ello se fue uniendo el
oro en el torneo internacional de Creteil, Francia (4-24); los
Juegos del ALBA, en Caracas (3-25); campeonato continental, en El
Salvador (3-33); Juegos Panamericanos de Río (3-26), y los
Campeonatos Mundiales de Bakú (6-52).
Los puntos que aceptó fueron dos en Río y siete en Bakú.
HORA DE LA VERDAD
En Bakú tuvo una primera "hora de la verdad" (la más relevante
aparece marcada con un gran signo de interrogación para los Juegos
Olímpicos de Beijing 2008): había caído las dos veces que se había
enfrentado al ruso Khassan Baroev. La primera en la cita estival de
Atenas 2004, donde el europeo fue campeón. La otra en la final de
los mundiales de Guangzhou 2006. Algo más: cuando López se tituló en
Budapest 2005 no asistió Baroev.
Para que el año fuera perfecto, en su última competencia
internacional de la temporada, debía ser invencible en su camino
hacia lo más alto del podio. Antes de llegar a la final, en un andar
muy complicado, tuvo que imponerse a europeos de mucha calidad.
Entonces lo esperaba Baroev. Y lo venció por 2-0 (1-1, 1-1, por ser
el último en marcar).
Quiere decir lo anterior, para no levantar falsas expectativas,
algo que no debe echarse en saco roto: ninguno se pudo marcar en el
primer minuto de cada asalto. Luego fueron 30 segundos cada uno
abajo a la posición de cuatro puntos. No marcó Mijaín; punto para
Baroev. No marcó Baroev, punto para Mijaín, y victoria por haber
sido el último en marcar. ¡Las dos veces el color de la chapilla
tirada al aire lo favoreció para comenzar arriba!
Un elemento, claro está, que no debe olvidarse a la hora de
pronosticar de cara a Beijing 2008, donde ojalá se midan en la
final, no antes, y vuelva a repetirse la reciente película.
Pero eso, en cualquier caso, será de cara al 2008. Ahora estamos
evaluando el 2007. Y la verdad es que hay un run run... |