Las costas cubanas de Cayo Bariay, en Holguín, sitio por donde
desembarcó el almirante Cristóbal Colón el 28 de octubre de 1492,
fue nuevamente el lugar escogido para la clausura de la Fiesta de la
Cultura Iberoamericana.
En conmemoración del encuentro entre el Viejo y el Nuevo Mundo,
una representación de los artistas, pensadores y creadores invitados
a la cita acudieron al histórico sitio para despedir la XV edición
de la Fiesta.
Una manifestación simbólica del suceso ocurrido a fines del siglo
XV fue el preámbulo de bailes y música folklóricos, justo cuando la
lluvia fue testigo del contagioso ritmo de la agrupación Steel Band.
Cerca de un centenar y medio de delegados provenientes de una
decena de países asistieron a la Fiesta, en eventos relacionados con
el cine, la música, el teatro, la danza, la artesanía y las artes
plásticas.
Procedente del Centro Wifredo Lam, en la capital cubana, llegó
una veintena de piezas de la Colección Bienal de La Habana, entre
las cuales destacan originales de los españoles Antoni Miró y Antoni
Tapies, del argentino Antonio Seguí y el anfitrión Eduardo Ponjuán,
entre otros.
Los asistentes al IV Congreso Iberoamericano de Pensamiento,
evento cumbre de la Fiesta, debatieron esta vez temas relacionados
con la biodiversidad, el pensamiento estético y la creación
artística.
Espectáculos musicales animaron también plazas y parques
holguineros, con la presencia de populares artistas nacionales como
Gardy y Manolito Simonet y su Trabuco.
La plaza Iberoamericana, los parques Calixto García y Julio Grave
de Peralta, el ateneo cinematográfico, el café Las tres Lucía, el
Centro de Artes, el recinto ferial Expo Holguín y la sede la Unión
de Escritores y Artistas de Cuba en Holguín, fueron algunos de los
sitios escogidos para la cita.
En esta versión los organizadores rindieron homenaje especial al
músico cubano Francisco Sánchez (Lele), pedagogo y formador de
varias generaciones de percusionistas holguineros y miembro del
salón de la fama de PERCUBA.
"Lele" recibió el Hacha de Holguín, máxima distinción otorgada
por la Asamblea Provincial del poder Popular, junto al salsero
puertorriqueño Andy Montañez, invitado especial al evento cultural
de octubre en el norte oriental de Cuba.