Adiós a Soledad Delgado, una dama del filin

Omar Vázquez
omar.vc@granma.cip.cu

De manera repentina, mientras cumplía contratos de trabajo en Madrid, falleció este domingo la pianista, cantante y compositora cubana Soledad Delgado, una de las voces que en las últimas décadas alentó con gran compromiso y sinceridad esa modalidad inseparable al movimiento del filin que es la descarga.

Cartel promocional de las actuaciones de Soledad
Delgado en Madrid.

Comenzó su carrera profesional en 1957 como pianista de la orquesta del Hotel Internacional de Varadero y a partir de los años sesenta animó tardes y noches en el Hotel Riviera, donde fomentó su fama como anfitriona de momentos inolvidables de la canción romántica.

A partir de 1981 desarrolló una carrera internacional como embajadora de la música cubana que la llevó a diversos escenarios como el Luna Park, de Buenos Aires; el teatro La Candelaria, de Bogotá; y el Teatro de la Ópera, de Frankfurt, sin que por ello dejara de mostrar preferencia por los centros nocturnos de pequeños y selectos aforos, donde el contacto con el público es más cálido.

Dejó su huella en los estelares espacios de la Televisión Cubana y en una discografía en la que sobresalen los álbumes Fiera (2000) y Sensaciones (2005).

 

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