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Cuando se trabaja con amor
Joel Mayor Lorán y Ricardo
López Hevia
Ponte Lejos y Valenciano salen antes
que el Sol. Ángel Herrera enyuga a sus bueyes bien temprano y a las
6:30 o las 7:00 de la mañana ya anda recogiendo plátanos en la
carreta. Al final de la jornada cosecha de 300 a 500 racimos. Ni el
calor ni las horas de trabajo ni los 72 años en la espalda pueden
rebajarle bríos. Hace poco recompensaron su labor con una casa nueva.
En
la Empresa Agropecuaria Militar de las FAR en Pinar del Río, lo
primero es el hombre, y su dedicación a la producción.
Esa es la razón principal por la que la Empresa Agropecuaria
Militar de las FAR en Pinar del Río consigue hacer rendir la tierra y
a los animales: porque exige, pero atiende al hombre que produce.
FRUTOS NADA DESDEÑABLES
Directivos y trabajadores de esta Empresa están convencidos de que
en el 2007 elevarán a 14 la cadena de años consecutivos en que
conquistan la condición de Vanguardia Nacional. Una vez más, los
resultados productivos y económicos se incrementan.
Entre yuca, boniato, tomate y cultivos varios, en general, rebasan
los 120 000 quintales en el año. Aspiran alcanzar 200 000 de arroz.
Obtienen 2 400 toneladas de cárnicos, de ellas 1 400 de carne de
cerdo, 900 de res y otras cantidades de gallina y pato. Asimismo,
convierten 700 toneladas de cárnicos en embutidos, ahumados, picadillo
y pasta de croquetas.
La misión principal consiste en abastecer a las unidades militares
de la región militar de Pinar del Río; también aportan a la Unión
Agropecuaria Militar, con tal de satisfacer las necesidades de otros
mandos de las FAR. Por supuesto, su propio personal se beneficia
notablemente.
A lo anterior se añaden más de 22 millones de huevos y unas 40
toneladas de miel de abeja. También cosechan frutas y hortalizas: en
una fábrica propia elaboran 1 600 toneladas de frutas y 400 de
vegetales en conservas. Solo de pasta de tomate alcanzan 200.
El camino a transitar ha sido largo para llegar a tales volúmenes y
a la satisfacción de quienes laboran en el campo y las direcciones¼
tanto de la fuerza técnica calificada como del ganadero o el que usa
su guataca, igual los más de 2 000 civiles o los 600 soldados del EJT,
y en cualquiera de las 56 instalaciones.
Desde 1992 una de las claves principales es el trabajo. De él
emanan las producciones y la posibilidad de atender a todos.
RAZONES DE PESO
Organización, exigencia, disciplina, control, enumera Israel
Martínez, director de la empresa. Pero hace una pausa y enfatiza: "Hay
que seguir trabajando por darle al hombre la atención que merece;
únicamente así será más productivo".
Los
trabajadores se sienten estimulados: solo en un trienio han construido
200 viviendas.
Basta recorrer las áreas: Pinar, Consolación del Sur, Los Palacios,
Candelaria¼ Han embellecido cada lugar con
indudable buen gusto. Ese aparentemente simple hecho mejora el estado
de ánimo de su gente, les hace quererlo.
Sobresale de igual forma la alimentación en confortables comedores,
las condiciones en los campamentos de los soldados y adonde acuden
cadetes y camilitos en momentos pico como la cosecha del tomate.
No obstante, algo resalta por encima de todo: 200 viviendas
construidas en un trienio. En el 2005 levantaron 58; otras 81, en el
2006; y ya terminaron 61 de las 110 que esperan edificar este año.
EL GRAN REGALO
Ángel Herrera trabaja en la Granja Militar Integral Los Palacios
desde su creación, hace 12 años. Vilo, como le llaman, asegura que
ganó la casa con su trabajo, pero que está muy agradecido. Hace un
gesto y se quita el sombrero, como si esas fueran las palabras de
gratitud más grandes del mundo. "Y voy a seguir trabajando mientras
pueda".
El
incremento gradual de los resultados productivos les ha permitido
obtener en 13 ocasiones consecutivas la condición de Vanguardia
Nacional, y ahora aspiran a conquistarla una vez más.
Jesús Sirión y Omaida Arencibia habitan uno de los cuidadosamente
bien diseñados hogares del reparto Cinco Palmas, en las afueras de
Pinar. "El último regalo que me hicieron antes de la jubilación fue
cambiar mi casa por esta nueva en la comunidad de la Empresa".
Este fundador de la Columna Juvenil del Centenario, el EJT y la
Empresa Agropecuaria Militar de Pinar del Río, nos lleva orgulloso del
portal a la terraza, por la espaciosa sala, la cocina, comedor, tres
cuartos y el baño. Arquitecto y albañiles se esmeraron; la idea no era
solo "resolver".
Como la Agropecuaria Militar de Pinar del Río no hay, indica Omaida.
"Se ocupan de él que tal parece no estuviera retirado. Es una unión y
humanismo de verdad". Opina favorablemente sobre el director y el
consejo de dirección. Cuando terminen el vial, las áreas verdes son
cosa mía, añade su esposo.
Ese es el espíritu de Mamerto Torres, conocido por Caimán, quien
acumula 20 años en la Industria Procesadora Cárnica 30 Aniversario del
Granma, y ya cumplió 60 de edad; de Loandi Barbosa, que trabajó en una
de las granjas mientras pasaba el Servicio Militar, hace poco más de
un año, y decidió quedarse.
Tampoco al soldado del EJT, Osvaldo Chirole, que apenas llega a los
20 de edad, le asusta guataquear yuca. Como casi todos en la Empresa,
están acostumbrados a trabajar, porque proceden del campo y ya lo han
hecho antes en casa. Le gusta el campamento y confirma que le pagan
por cumplir la norma y cuanto haga de más.
En el centro de gallinas ponedoras Maribona y en el resto de las
instalaciones ocurre otro tanto. La vinculación a los resultados
finales de producción estimula.
El año anterior la Empresa vendió productos por 40 millones de
pesos; para el cierre del actual, Israel Martínez está seguro de que
romperán ese record de ingresos, aun sin comerciar en el Mercado
Agropecuario, solo con las FAR.
Incluso hoy sumarán la bandera Che Guevara 40 años de Victorias al
amplio número de estandartes y reconocimientos que atesoran. Sucede
que en la entidad pinareña lo primero es el hombre¼
para que en las fuerzas de este lo principal sea la producción, porque
se trabaja con amor. |