Además de los problemas discriminatorios,
los mexicanos residentes en Estados Unidos sufren de serias
dificultades para recibir atención médica y deben viajar a su país
para ello, reveló hoy una investigación sobre el tema.
Según los datos divulgados, más de 233 mil nacionales que viven
en Estados Unidos cruzan anualmente la frontera norte necesitados de
medicinas y tratamiento médico ante los altos costos de ese servicio
en Estados Unidos.
El informe fue hecho por Miguel Angel Ramírez, director de
Investigación y Posgrado de la Universidad del estado de Tijuana,
lugar al cual llega un número importante de los solicitantes de
ayuda por cuestiones de salud.
Ramírez señaló que, tanto los costos mencionados como las lagunas
en las regulaciones existentes para los inmigrantes en Estados
Unidos, son obstáculos fuertes para la conservación de la salud y la
vida de muchos mexicanos allí residenciados.
A todo lo anterior se une la falta de seguro médico para una gran
parte de la población norteamericana, situación que se agudiza con
los ciudadanos de procedencia latina, según se precisó en un
reciente congreso internacional efectuado en el estado de Sonora.
Esta situación se consideró por el catedrático como un síntoma de
las dificultades por las cuales atraviesa el sistema de salud
estadounidense, pues el costo de hospitalización en territorio de
Estados Unidos es tres veces mayor al de México.
Allí el esquema de salud no es financiado por la seguridad
social, sino por empresas privadas e intermediarios, principalmente
aseguradoras comerciales, por lo que alrededor de 47 millones de
personas no cuentan con seguro médico, subrayó.