Por lo menos 14 fórmulas electorales, en representación del
panorama político nacional, fueron suscritas el pasado 8 de septiembre
para las elecciones presidenciales.
La ley electoral argentina establece una segunda ronda entre los
dos pretendientes más votados si en la primera el ganador no logra el
45 % de los sufragios, o si obtiene más de 40, pero sin alcanzar más
de diez puntos de diferencia sobre el segundo.
En las urnas, los argentinos deben elegir al presidente y
vicepresidente del país, por un período de cuatro años, 24 senadores
nacionales (de un total de 74 que forman la Cámara Alta) y 130
diputados nacionales (de un total de 257).
De igual forma se optará por 664 diputados y 107 senadores
provinciales, cientos de alcaldes y ediles municipales, así como siete
provincias elegirán en esa fecha a sus gobernadores.
Casi todos los sondeos vaticinan que Fernández ganará en primera
vuelta.
Los estudios coinciden en señalar que tiene una intención de voto
cercano al 50 % y después figura Roberto Lavagna, de la coalición
Concertación para Una Nación Avanzada (UNA), con el 11.
En tercer lugar aparece Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica,
con el 10 %, y luego se ubica Ricardo López Murphy (4,5), del
movimiento RECREAR.
La abanderada del gubernamental Frente para la Victoria (FV)
acumula una relevante historia de militancia política que inició en la
Juventud Peronista, durante la década del 70, en la ciudad de La
Plata. En ese periodo también se recibió de licenciada en la Facultad
de Ciencias Jurídicas y Sociales de la universidad local.
Para 1989 fue electa legisladora provincial en la Cámara de
Diputados de Santa Cruz y reelecta en 1993.
Seis años más tarde da el salto al Senado Nacional representando a
Santa Cruz y en 1997 ingresa a la Cámara de Diputados. En el 2001 es
otra vez electa senadora, siempre por la misma provincia.
En las legislativas del 23 de octubre del 2005 fue elegida
senadora, pero en esta ocasión por la provincia de Buenos Aires,
representando al FV, una escisión del gobernante Partido Justicialista
(PJ, peronista). Derrotó por una diferencia de 26 puntos a Hilda
González de Duhalde, esposa del ex presidente Eduardo Duhalde.
Así se convirtió en la artífice del éxito del oficialismo en esa
consulta, que aglutinó cerca del 40 % de los sufragios y sepultó el 22
con los que su cónyuge, Néstor Kirchner, llegó a la presidencia, en
mayo del 2003.
Según algunos analistas, la abogada de profesión constituye la
prolongación del actual gobierno y para otros la versión mejorada.
Con un discurso locuaz, la parlamentaria asegura en sus arengas que
viene de un movimiento que buscaba cambiar el mundo, pero ahora no
tiene esas ambiciones y desea cambiar Argentina y Latinoamérica.