Pruebas irrefutables de su avance han sido la medalla de oro
ganada en el Campeonato Mundial de Berlín 2002, las plateadas en los
Grand Prix 2004 y 2005, y las de bronce en las dos ediciones
siguientes de este mis-mo torneo. Clasificó para la Copa Mundial’07
al ganar por primera vez el Campeonato Europeo, con un 3-0 sobre
Rusia, titular del orbe.
En el Mundial efectuado el año pasado, en Japón, las "niñas
azules" (ese es el color de su uniforme) terminaron cuartas, con
éxito de 3-1 (25-27, 25-19, 25-21, 25-19) sobre Cuba en la primera
vuelta eliminatoria. En cambio, archivaron dos derrotas ante el
sorprendente y debutante conjunto de Serbia, medallista de bronce.
La escuadra italiana expresa sobre la cancha la rapidez y la
seguridad que le imprime al juego su pasadora estelar Eleonora Lo
Bianco, quien en la próxima Copa Mundial, del 2 al 16 de noviembre
en Japón, fungirá como capitana de la formación, en sustitución de
la conocida Simona Rinieri, ausente en la nómina.
Dos atacadoras de experiencia y fortaleza en el golpeo del balón,
Elisa Togut y Paola Paggi, tampoco representarán al plantel en la
lid, lo que crea cierta incertidumbre en torno a si el resto del
sexteto, en su mayoría el mismo del Campeonato Mundial, mantendrá el
nivel apropiado para incluirse entre los primeros de la justa.
Otras de probada calidad, como Francesca Picci-nini, Sara
Anzanello, Mar-tina Guiggi, Serena Orto-lani, las pasadoras Lo
Bianco y Valentina Fiorin, además de la líbero Paola Cardullo,
componen el gru-po de jóvenes-veteranas que saldrán al terreno.
Aún cuando las italianas prescindan de algunas estrellas, sus
resultados en el último año (cuartas en el Mundial y terceras en el
Grand Prix) apuntan a que serán rivales de alto valor, dirigidas por
Massimo Barbolini, un hombre que en Modena, durante la década de los
80 fue asistente de Julio Velasco, por varios años destacado
director técnico del equipo nacional varonil. Barbolini, desde
septiembre del 2006, guía a la selección de mujeres. Italia ha
jugado solo en dos oportunidades en nueve Copas, fue séptima en 1999
y cuarta en el 2003.
Cuba y las bambinas chocarán el 15 de noviembre, en un final del
evento nada fácil para las antillanas, porque en la última fecha, al
día siguiente, las alumnas de Antonio Perdomo hallarán net por medio
a Serbia. Es este un certamen de gran intensidad, las 12 selecciones
clasificadas efectuarán nada menos que 11 partidos en 15 jornadas,
en un despiadado todos contra todos.