Son en total 15 236 puestos los que deberán cubrirse en el país
mediante este sufragio directo y secreto. Ninguna de las 37 328
personas nominadas tuvo ni tendrá que hacer campaña individual para
formar parte del máximo órgano del poder estatal en el territorio
donde vive. Solo las cualidades personales, reconocidas por la
mayoría, les concedieron la condición de candidatos. Sus biografías y
fotos están expuestas hace semanas en los sitios más concurridos de
cada demarcación para que el votante decida con cabeza propia.
Hay mucha gente buena propuesta; pero cada elector podrá escoger
únicamente a uno de los candidatos registrados en la boleta. Bastará
marcar una X en la casilla correspondiente al nominado de nuestra
preferencia para ejercer una prerrogativa que rebasa la cíclica
oportunidad de postular y elegir.
Participar en las elecciones convocadas por la Revolución, así lo
denotan los sufragios precedentes, constituye para la mayoría de los
cubanos un acto demostrativo del profundo celo individual y colectivo
con que defendemos las instituciones y los intereses de la Patria.
Votar hoy significará no solo el compromiso de compartir luego
las tareas cotidianas del Poder Popular con quienes resulten electos,
remarcará la decisión del pueblo de construir un mejor socialismo,
capaz de enfrentar los errores y poner en práctica soluciones propias
para su continuo perfeccionamiento.