.— Cuba denunció hoy
nuevamente ante la ONU la utilización por Estados Unidos de
transmisiones radiales y televisivas para una multimillonaria
campaña propagandística destinada a desestabilizar al gobierno
revolucionario.
Emisoras radicadas en Estados Unidos transmiten hacia Cuba más de
dos mil 73 horas de radio y televisión semanales por 31 diferentes
frecuencias de onda media, corta, FM y televisión con ese propósito,
dijo la embajadora alterna cubana Ileana Núñez.
Esas transmisiones ilegales, agregó, buscan mediante falsas
alegaciones y tergiversaciones promover en la población el
desencanto, el desacato al orden constitucional, el enfrentamiento a
las autoridades y la emigración ilegal.
Al intervenir ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General
sobre el tema de la Información, Núñez señaló que para el año fiscal
2007, el congreso estadounidense aprobó para esos fines un
presupuesto de 36 millones de dólares, 10 millones más que en 2004.
"Esta agresión infringe abiertamente los principios del derecho
Internacional que rigen las relaciones entre los Estados y las
normas y reglamentos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones
(UIt)", añadió.
Al respecto destacó que el director adjunto de la Oficina de
Radiocomunicaciones de la UIT y enviado especial del Secretario
General de la UIT, Fabio Leite, comprobó esas violaciones radiales
durante su visita este año a la Habana.
Núñez recordó que el 5 de agosto del pasado año, la Oficina de
Transmisiones hacia Cuba (OCB) del gobierno de Estados Unidos
anunció el empleo de un nuevo avión G-1 para incrementar las
transmisiones televisivas hacia la isla.
Además, en diciembre del año pasado la OCB alquiló durante seis
meses, a un costo de 377 mil 500 dólares anuales, espacios en la
emisora de televisión de Miami WPMF-38 y en Radio Mambí WAQI 710AM
para transmisiones hacia Cuba de la Radio y TV Martí.
Esta acción viola la propia ley estadounidense, que prohíbe la
difusión dentro de ese país de programas concebidos para el
exterior, explicó.
La diplomática cubana se refirió a que "de las 22 emisoras que
transmiten programas subversivos contra Cuba, 14 dirigen sus señales
directamente contra nuestro país".
"Tres de estas últimas, la Voz de las Américas y las llamadas
Radio y TV Martí, son propiedades del gobierno de Estados Unidos",
señaló.
En su denuncia ante la comisión de la Asamblea General, Núñez
llamó la atención de que varias de estas emisoras "pertenecen o
prestan sus servicios a organizaciones vinculadas con elementos
terroristas que actúan contra Cuba desde Estados Unidos".