Mayor rigor científico en el tratamiento de las embarazadas en
estado crítico determinó la reducción de su índice de mortalidad anual
en la provincia de Matanzas a 2,2 por 10 mil nacidos vivos, hasta septiembre,
inferior al 9,6 del año anterior.
En opinión de expertos, el primer taller de atención a la materna
grave, desarrollado en Matanzas en 2006, evidenció su contribución
práctica en el resultado referido, también por debajo del propósito
nacional de este año.
Así lo explicó el profesor Alfredo Sánchez Padrón, presidente del
Comité organizador del Coloquio de Medicina Intensiva de Adultos y II
Jornada Provincial de Atención a la Materna Grave, que se
desarrollarán en el Hospital Universitario Comandante Faustino Pérez,
de Matanzas, del 22 al 23 de octubre.
El experto definió el concepto de muerte materna como la sucedida a
una mujer gestada o dentro de los 42 días que sigue a la terminación
del embarazo, sin relación con la duración o sitio de este último, por
cualquier causa relacionada o agravada por el propio estado de preñez
o su manejo.
En opinión de la doctora Silvia González Cobo, especialista de la
Unidad de Tratamientos Intensivos, las vidas salvadas en buena medida
pueden atribuirse a la observancia profesional del protocolo
asistencial establecido para la materna que entra en estado crítico
después del parto, el cual fue contribución del foro del año anterior.
Un reciente comunicado conjunto OMS/UNICEF/Fondo de Población de
las Naciones Unidas, alerta que a escala mundial la mortalidad materna
disminuye demasiado lentamente, lo que atenta contra el objetivo
trazado de reducirla en tres cuartas partes antes entre los años 1990
y 2015.
Actualmente mueren más de medio millón de maternas al año a nivel
internacional, la inmensa proporción de ellas en países
subdesarrollados, especialmente en África subsahariana donde las
estadísticas son escalofriantes.
Solo en el año 2005 se reportaron 450 muertes maternas por cada 100
mil nacidos vivos (45 por 10 mil), lejos del la tasa de nueve por 100
mil en zonas desarrolladas (0.9 por 10 mil)