José Fernández de Cossío Rodríguez presentó ante el Emperador
Akihito, las cartas credenciales que lo acreditan como Embajador
Extraordinario y Plenipotenciario de la República de Cuba ante el
Gobierno del Japón.
En el intercambio sostenido en el Palacio imperial, en Tokio,
Akihito se interesó por el estado de salud del Presidente cubano Fidel
Castro y expresó su deseo de que continúe su favorable recuperación.
Al tiempo que dio la bienvenida al nuevo Embajador, el jefe de
Estado nipón transmitió su regocijo por el avance de las relaciones de
amistad entre los dos países y formuló votos por la contribución del
nuevo representante del Gobierno cubano a su desarrollo y
profundización.
La comitiva de Akihito estuvo integrada por Hiroya Masuda, Ministro
de Asuntos Internos y Comunicaciones, y Shingo Haketa, Gran Chamberlán
de la Casa Imperial