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El siglo XIX cubano se caracterizó por sembrar de manera conciente una
cultura y una historia propias, que no se limitan a lo étnico ni lo
regional, afirmó hoy aquí un destacado historiador de la isla en
ocasión del Día de la Cultura Cubana.
Director de la Biblioteca Nacional José Martí, Eduardo Torres
Cuevas, ofreció una conferencia magistral en el Centro cultural
latinoamericano Simón Bolívar de esta capital a propósito de esa
conmemoración.
El 20 de octubre de 1868 el pueblo de Bayamo, ciudad oriental
tomada por las tropas independentistas cubanas, cantó por primera vez
el Himno Nacional, escrito por el músico y poeta Pedro Figueredo,
recordó el profesor universitario.
Destacó que esa noche se produjo un hecho de política cultural
porque se unieron música, poesía y la población en un llamado al
combate por la independencia, acontecimiento que sublima más de una
centuria de pensamiento en que se fue gestando la nación cubana.
Al referirse a los antecedentes, el destacado investigador recordó
a los venezolanos Francisco de Miranda y Simón Bolívar, y a los
mexicanos Hidalgo y Morelos.
De Miranda en particular reveló el papel decisivo que desempeñó en
la lucha por la independencia de las Trece Colonias norteamericanas
contra Inglaterra cuando se desempeñaba en La Habana a finales del
siglo XXVIII como ayudante de su amigo, el capitán general Cajigal.
Investigaciones recientes confirman que desde Cuba llevó a las
tropas de George Washington los recursos que necesitaban para
imponerse en la batalla decisiva de Georgetown, expresó enfático.
Vinculó este acontecimiento con el concepto expuesto en el siglo
XIX por el prócer independentista cubano José Martí de que "la patria
es la humanidad toda".
Esta expresión encuentra su encarnación en el mayor general
independentista Máximo Gómez, de origen dominicano, y en el argentino
Ernesto Che Guevara, quienes sintetizan el modo de ser cubano,
concluyó Torres Cuevas.
Al agradecer la presencia del historiador en el Centro de Cultura
latinoamericana Simón Bolívar, su directora, Gabriela Montilla,
destacó que por su vasta obra el académico mereció el Premio Nacional
de Ciencias Sociales en Cuba en 2006.