El centenario del nacimiento de Raúl Roa García, el Canciller de
la Dignidad, será recordado hoy durante una Audiencia Pública
Parlamentaria, que tendrá lugar en el Palacio de Convenciones, de la
capital cubana.
La Presidencia de la Asamblea Nacional del Poder Popular
(Parlamento) de Cuba convoca el encuentro en el cual participarán
diputados, periodistas e intelectuales de la Isla, entre otros.
Roa García, Ministro de Relaciones Exteriores cubano entre 1959 y
1976, se propuso, a poco de asumir el cargo, que la Cancillería
cubana cambiara del pro yanqui nombre de Ministerio de Estado al de
Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX), lo cual ocurrió el 23
de diciembre de 1959 por decisión del Gobierno Revolucionario.
Desde entonces se adoptó esa fecha como la de la fundación del
MINREX, que bajo la dirección del Canciller de la Dignidad libró
importantes batallas en la arena internacional para enfrentar las
maniobras y conspiraciones del imperialismo norteamericano contra la
Patria de José Martí.
Escritor y político, Roa García (1907-1982) era conocido por el
pueblo cubano y en el exterior por su afilado verbo, que puso
siempre a disposición de la causa de los oprimidos.
En 1925 ingresó en la Escuela de Derecho de la Universidad de la
Habana (UH), donde se vinculó al Movimiento revolucionario
estudiantil, organizado y dirigido por Julio Antonio Mella desde
1923.
Además, en su fecunda vida sobresalió su enfrentamiento al
régimen reaccionario de Gerardo Machado, así como también su labor
como profesor en 1927 de la Universidad Popular José Martí, que
dirigía Rubén Martínez Villena. Fue miembro de la Liga
Antimperialista de Cuba.
Sufrió prisión de 1931 a 1933 en el Castillo del Príncipe, en La
Cabaña y en el presidio de Isla de Pinos. A la caída de la tiranía
machadista en agosto de 1933, fue miembro de la Comisión mixta
depuradora universitaria y delegado estudiantil a la Comisión de
Estatutos de la UH.
Tras el golpe militar del general Fulgencio Batista, en marzo de
1952, Roa fue forzado de nuevo al exilio, en tanto regresó a la
patria al triunfo de la Revolución.
Como Canciller defendió dignamente la política exterior del
Gobierno Revolucionario ante la ONU y en conferencias
internacionales.