.— El presidente George W. Bush
insiste irresponsablemente en despachar soldados estadounidenses a
una guerra mal planificada y caótica, subraya hoy un editorial del
The New York Times.
Entretanto —agrega el diario— hay nuevas señales de que el
Ejército norteamericano está reformando sus estrategias para
afrontar con efectividad el creciente deterioro del escenario
militar en el país árabe.
El Pentágono ha ofrecido a reclutas jóvenes pagos extraordinarios
y dinero adicional en un esfuerzo desesperado para retener a estas
fuerzas en el frente de combate, apunta el influyente rotativo.
La Comandancia de la Infantería de Marina, por su lado, está
intentando sacar a sus hombres de Iraq y moverlos hacia Afganistán,
una misión menos impopular para muchos soldados estadounidenses,
añade la fuente.
En resumen, destaca el Times, las promesas de sueldos inauditos,
cercanos a 35 mil dólares, son señales de desesperación del
Departamento de Defensa debido al fatal desarrollo de las guerras en
los países asiáticos.
En opinión del periódico, las fuerzas armadas nacionales sufren
además una severa escasez de militares especializados en importantes
renglones como inteligencia militar, aviación, ingeniería naval,
informática, entre otras ramas técnicas.
El nuevo plan de salarios del Ejército es un recordatorio para la
opinión pública sobre cuan mal fue planeada por Washington la
contienda en el Medio Oriente y cuánto daño ha hecho a este país,
concluye la publicación.