Lo más terrible no es que estén, sino dónde. Los Ángeles, la segunda
ciudad más poblada de Estados Unidos, se confirmó como la capital de
los "sin techo" en esa nación, cuando cifras oficiales revelaron que
más de 40 000 personas duermen en sus calles o en albergues cada
noche.
Días atrás grupos de los "sin techo", apoyados por una asociación
defensora de los derechos civiles, obtuvieron la autorización
judicial para dormir, nada más y nada menos, que a la intemperie en
el centro administrativo de Los Ángeles. Un decreto vigente hasta
entonces les había prohibido pernoctar en los alrededores de ese
lugar llamado Skid Row.
Las razones del reciente veredicto fueron inapelables: la medida
era "cruel dada la insuficiencia de albergues de emergencia que
existe en la gran ciudad californiana".
No obstante, la estética urbana, que prioriza sitios de interés
para inversionistas, no carga entre sus planes con la "incómoda"
presencia de mendigos o indigentes. Por eso, el acuerdo ha limitado
un "sueño feliz" al horario comprendido entre las 9:00 de la noche y
las 6:00 de la mañana; y ha exigido, a cambio, que esas personas no
bloqueen las entradas de los comercios y no participen en
actividades criminales.
Y aunque el Skid Row haya sido señalado como un foco de
delincuencia y venta de drogas, de las 73 000 personas sin hogar en
todo el condado de Los Ángeles, 10 000 son menores de edad, casi 8
500 veteranos de guerra y 24 500 padecen problemas mentales.
La supervisora del Departamento de Salud Mental de la localidad
californiana de Riverside resaltó que "el desamparado de hoy puede
ser alguien que hasta hace poco era el vecino, el compañero de
trabajo, el estudiante. Ya no existe una definición única, un
estereotipo del sin hogar. La situación actual puede convertir en
desamparado a cualquiera de nosotros". (Lianet Arias Sosa)