Los caminos de la sabiduría son escrutables

PEDRO DE LA HOZ
pedro.hg@granma.cip.cu

En medio de las últimas Lecturas en el Prado emergió un libro que va a dar de qué hablar por muchas razones. Eshu (oriki a mí mismo) y otras descargas, de Rogelio Martínez Furé, editado por Letras Cubanas, aporta al discurso literario nacional la sabiduría y sensibilidad de un hombre fiel a su identidad, a sus más profundas raíces, y a la vez, comprometido con la memoria del futuro.

Furé junto a Fulleda León durante la presentación del libro.

Este es un libro que desborda la densidad de sus páginas, iluminadas por el pulcro diseño de Alfredo Montoto. Poesía asociada al canto, a la oralidad, quizá requiera de un soporte sonoro para paladearla con todas las de la ley. Mas a pesar de ello, la palabra, per se, ejerce su señorío en la condensación y transmisión de experiencias filosóficas y vivenciales.

Furé se retrata y nos refleja desde la individualidad hasta el cuerpo social. Da cuenta de sí mismo, de sus ancestros, de su entorno, del amor, de la resistencia, de la rebeldía, de la capacidad de reinventarnos caminos.

Imbuido de las argucias del juglar, reclama el espacio del ágora para contar y fabular, con humildad y paciencia, como suele decir, sobre nuestros destinos. Habla con la voz del monte y de la calle, desde la presencia de la cultura yoruba en el mismo tronco de la cubanía pero con la perspectiva de una universalidad integradora. Solo así puede legitimarse ese tránsito del soliloquio a la masa coral que recorre y pauta la intensidad del libro.

De la sinceridad y el trasunto ético de esta entrega de Furé, el poeta y dramaturgo Gerardo Fulleda León nos dice: "Aquí no hay espacio para la simulación, la intolerancia y la soberbia social (...) Aquí la ingenuidad, la magia de la ocurrencia de lo imprevisto se dan la mano a la condición efímera del hombre y la mujer y, a la vez, a lo perdurable de su lucha por la libertad y las buenas razones para subsistir y transformar una existencia hostil".

Eshu... complementa la obra de un intelectual orgulloso de su condición reyoya, que ha enriquecido en las últimas décadas diversos afluentes de la creación popular.

 

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