Escenario de esfuerzo para evitar pérdidas de cosecha son hoy las
serranías de la provincia de Guantánamo, donde existe el equivalente
a 191 mil 600 latas de café maduro, tras 12 días de lluvias
ininterrumpidas.
Alrededor de siete mil 800 recolectores entre montañeses y
movilizados encaran la explosiva maduración del grano, del que deben
recoger unas 38 mil 300 latas diarias (20 por ciento del maduro)
para evitar la caída y consiguiente pérdida.
Los acopios, sin embargo, son inferiores al 12 por ciento del
maduro, productividad frenada por las lluvias que complican el
escenario de cosecha, cuyas pendientes resbaladizas obligan a
prescindir del concurso de dos mil estudiantes albergados en lugares
seguros.
Maisí, municipio mayor productor cubano de café, tiene a punto de
desprenderse de las ramas alrededor de 117 mil 200 latas del grano,
aproximadamente el 61 por ciento del total.
Tal situación exige un gran esfuerzo, indicó a la AIN Rodolfo
Valiente, subdelegado de la Agricultura en la provincia.
Guantánamo ha acopiado 373 mil 103 latas de café, el 37 por
ciento del estimado de una cosecha que al término de noviembre debe
entrar en su recta final y superar las 852 mil 237 latas del cerezo.
Las despulpadoras beneficiaron el 82 por ciento del grano
recogido