Revolución Energética

Administrar correctamente los recursos disponibles

Katia Siberia García

La Revolución Energética podrá transcurrir por diferentes etapas, pero no la concebimos para concluirla, pues más allá del ahorro de electricidad, está la disminución del combustible empleado, el ahorro de cuantiosas inversiones, y el beneficio social que genera, puntualizó Carlos Lage Dávila, miembro del Buró Político y secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, al clausurar el taller que abordó las experiencias de los Trabajadores Sociales en este programa.

En el taller se reconocieron trabajos destacados a nivel de país en la rama energética.

El control del combustible en servicentros y pistas, la distribución y sustitución de equipos electrodomésticos, el estudio del consumo de combustible en el sector estatal, la implementación de tecnología de ahorro energético en las empresas altamente consumidoras, y las misiones exteriores del Programa, fueron temas abordados en el día de ayer, con la presencia de ministros y representantes de organismos, encargados de apoyar estas labores.

Yadira García Vera, miembro del Buró Político y ministra de la Industria Básica, señaló que debe trabajarse en las causas del despilfarro, pues rebajar cuotas resulta más fácil, pero puede afectar la productividad. No se trata, aseguró, de eliminar quehaceres planificados, sino de administrar correctamente los recursos y pensar cómo podemos hacer lo mismo con menos.

Experiencias de algunos trabajadores sociales vinculados a esta esfera, señalan entre las principales preocupaciones la no correspondencia entre la planificación de actividades, y la entrega y consumo de combustible, la falta de revisión en la hoja de ruta, y la sistematicidad en algunas empresas para mantener las medidas.

Jorge Luis Sierra, miembro del Buró Político y Ministro de Transporte, se pronunció a favor de la reorganización, pues hay tareas en las que se gasta mucho más de lo debido por la inadecuada planificación de los recursos.

No obstante las preocupaciones señaladas, la Revolución Energética constituye una notable mejora para el sistema. Así lo corrobora el estudio de consumo realizado en 277 empresas (en el país existen más de 3 000), en las que puede reducirse cerca del 20% del combustible, lo cual representa un ahorro de más de 200 millones de dólares al año.

La distribución y sustitución de equipos electrodomésticos— catalogada por Enrique Gómez Cabeza, responsable del Programa de Trabajadores Sociales, como la tarea más compleja debido a la acumulación de necesidades por parte de la población y al requerimiento de esfuerzos conjuntos—, fue analizada mediante una encuesta realizada a más de dos millones de beneficiados.

Puntualizó Lage que aunque la capacidad de generación hoy es superior a la demanda nacional, el deterioro de las líneas daña este servicio. El país se desarrolla, y ello trae consigo un incremento del consumo que nos conducirá a nuevas inversiones.

Al referirse a este tema dentro de la Revolución Energética, Gómez Cabeza ratificó la decisión de 42 000 jóvenes de continuar en la lucha por el ahorro, el uso racional de los recursos y la preservación del medio ambiente; apuntó que se han descubierto algunos desvíos de equipos que implican a trabajadores sociales y a algunos cuadros. Aclaró que estos incidentes deben servir para implementar un control sin fallas y proseguir satisfactoriamente la entrega y sustitución, que está relacionada con la disponibilidad del transporte, el funcionamiento de los talleres de reparación y los centros de almacenaje, entre otros.

Felipe Pérez Roque, Ministro de Relaciones Exteriores, abordó el impacto que la Revolución Energética ha tenido en Venezuela, Bolivia y 11 pequeños países insulares del Caribe, donde la colaboración cubana es muy apreciada.

 

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