Con la presencia de los presidentes
Alvaro Uribe, de Colombia; Hugo Chávez, de Venezuela, y Rafael Correa,
de Ecuador, será inaugurado hoy un gasoducto que unirá la ciudad
venezolana de Maracaibo con la localidad colombiana de Ballenas.
El encuentro entre los mandatarios levanta más expectativas porque
también serán temas centrales las gestiones para un canje de
prisioneros entre el gobierno y la guerrilla colombianos, del cual el
estadista venezolano es el principal facilitador.
Además se abordarán temas sobre el comercio bilateral y las
posibilidades del retorno de Venezuela a la Comunidad Andina de
Naciones, así como la cooperación regional en temas energéticos.
Según explicó recientemente el canciller Fernando Araujo, el
gasoducto colombo-venezolano Antonio Ricaurte puede ser el eslabón
inicial para un proyecto más amplio que primero se extendería a
Ecuador y en el futuro hasta Perú y Bolivia.
El gasoducto, de más de 220 kilómetros de longitud, requirió una
inversión superior a los 300 millones de dólares y en los primeros
cinco años llevará gas colombiano hacia el estado venezolano de Zulia,
mientras que a partir del 2012 traerá ese recurso.