Con la firma de una Declaración de
principios y una conmemoración del aniversario 515 de la llegada de
Cristóbal Colón a América culminará hoy la cumbre que desde el pasado
miércoles reunió aquí a indígenas de todo el mundo.
El documento final del "Encuentro por la Victoria Histórica de los
Indígenas del Mundo" fomentará la integración de los movimientos
originarios para obtener su derecho a la tierra y sus recursos
naturales.
El texto, fruto de mesas de reflexión y debates, enriqueció la
Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada hace
un mes por Naciones Unidas.
Menos Estados Unidos, Australia, Canadá y Nueva Zelanda, el resto
de las naciones aprobó esta norma, que protege los derechos humanos,
la tierra y los recursos de 370 millones de indígenas en el mundo, 50
millones de los cuales viven en América Latina.
Hasta la localidad de Chimoré, en el central departamento de
Cochabamba, viajaron los delegados, quienes patentizaron su
preocupación ante el deterioro de la "Pachamama" (Madre Tierra).
El presidente boliviano, Evo Morales, intervino en las jornadas
previas del encuentro y defendió el respeto a los usos y costumbres de
los pueblos indígenas, reserva moral de la humanidad.
La víspera fue celebrada una ceremonia en las sagradas ruinas de
Tiwanaku, donde los amautas (guía espirituales) realizaron ofrendas a
la "Pachamama" e hicieron votos por la unidad entre los originarios
del mundo.
La Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberto Menchú, evocó en dicho
acto las luchas de los indígenas para lograr el reconocimiento de su
derecho a ejercer el poder y a participar activamente en el concierto
de las naciones.