Cuba cerró con broche dorado su accionar en los XII Juegos
Mundiales de Olimpiadas Especiales en Shaghai, China, al conquistar
ayer el fondista Hormelys Pichardo el título en los 3 000 metros
planos, su segundo en este certamen.
El destacado atleta se impuso con tiempo de 9:33.82 para
desbancar al ruandés Justin Rwamuningi (9:35.80) y al canadiense
Adam Guthrie (10:17.67).
La medalla de Hormelys resultó la novena presea áurea de Cuba en
esta justa para personas con discapacidad intelectual, que fue
clausurada ayer y que reunió a más de 7 000 atletas de 169 países,
más de 600 de ellos bajo pabellones de 17 naciones de Latinoamérica.
La Isla concurrió a esa cita multideportiva con 23 atletas que
intervinieron en cinco de los 24 deportes del programa y los mayores
aportes de medallas se concentraron en el atletismo, el tenis de
mesa, la gimnasia rítmica y la natación. En total los antillanos se
adjudicaron nueve de oro, trece de plata y tres de bronce.
Los XII Juegos Mundiales de las Olimpiadas Especiales potenciaron
una vez más las habilidades y logros de las personas con
discapacidad intelectual, y resultaron un espaldarazo a una nueva
visión de aceptación de sus participantes.
Cuba, con notas de sobresaliente en este delicado y humano tema,
cumplió de manera encomiable su papel en la reunión atlética china,
que al margen de los premios deportivos, fue también un canto al
empeño y a la valentía en la ruta hacia el podio de premiaciones.