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El gobierno iraquí condenó hoy la muerte de dos mujeres por disparos
de agentes de seguridad de una compañía privada extranjera y ordenó
abrir una investigación.
Contratistas de la empresa australiana Unity Resources Group (URG)
dispararon contra un vehículo en marcha, en el que viajaban las
víctimas mortales y otras tres personas más que sufrieron heridas,
entre ellas dos menores.
El hecho ocurrió cuando el automóvil se cruzó con un vehículo
todoterreno en una de las principales arterias de la barriada de
Karrada, en Bagdad, desde donde los agentes abrieron fuego y luego
escaparon a toda velocidad.
Un portavoz castrense iraquí declaró que el primer ministro, su
gobierno y todos los responsables condenan de manera enérgica esas
acciones, por lo que emplearán la ley como arma contra la compañía,
vinculada también al gobierno estadounidense.
La URG admitió hoy en una comunicado ser responsable del suceso y
manifestó disposición a colaborar con las autoridades iraquíes para
esclarecer los hechos.
Añade que los ocupantes del vehículo se sintieron amenazados y
abrieron fuego hasta que lograron detener al otro, sin parar la
marcha.
El más dramático hecho de este tipo ocurrió el pasado 16 de
septiembre, cuando empleados de la compañía estadounidense Blackwater
masacraron a 17 civiles iraquíes e hirieron a otros 27 en la plaza de
Al Namur, en esta capital.
Una fuente gubernamental declaró este martes en condición de
anonimato que el ejecutivo solicitará a Blackwater una indemnización
de ocho millones de dólares para los familiares de las víctimas.
Pedirá, además, a la Casa Blanca que en seis meses invaliden todos
los contratos firmados por esa empresa, considerada una de las mayores
del mundo en este tipo de negocio.