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El gobierno libanés autorizó hoy el retorno de 100 familias palestinas
al campamento de refugiados de Nahar al Bared, en el norte del país,
después de que fueran obligados a huir de la zona en mayo pasado.
Más de 30 mil palestinos escaparon de los combates protagonizados
por el ejército del diminuto Estado árabe y los combatientes de Fatah
al Islam por casi tres meses en ese campo.
Al retorno de estas 100 familias seguirán otras 500 más de manera
paulatina, procedentes en su mayoría del vecino campamento de Badawi,
donde buscaron refugio, dijo una fuente de la Oficina de las Naciones
Unidas para los Refugiados (UNRWA).
Estos primeros residentes fueron alojados en edificios que
sufrieron pocos daños, en la parte sur de Nahar el Bared, y son
asistidos por UNRWA.
Los mayores destrozos de los combates ocurrieron en el norte, donde
aún las tropas realizan labores de desminado y limpieza de escombros,
y está prohibido el acceso a personal civil.
Unas 400 personas murieron en los enfrentamientos entre el ejército
y Fatah al Islam, 168 de ellos soldados, y el resto milicianos
islámicos y refugiados palestinos.