.— El obispo Tod Brown de la
diócesis Católica Romana del condado californiano de Orange fue
acusado de abusos sexuales en un proceso judicial iniciado en su
contra, confirmaron hoy fuentes de prensa.
Una de las víctimas fue Christina Ruiz, quien dijo en conferencia
de prensa que el sacerdote debe recibir todo el peso de la ley por un
delito extremadamente despreciable.
Fiscales de la corte de Santa Ana, California, pidieron a la
jefatura católica de la iglesia estadounidense considerar la
deposición de Brown teniendo en cuenta todos los cargos anotados en su
expediente.
Pese al esfuerzo del cura por aclarar su nombre en las alegaciones,
podría ser el primer sacerdote de iglesia norteamericana en pasar un
tiempo en la cárcel por un caso de abuso sexual.
Por lo pronto, un juez federal dictaminó una compensación de siete
millones de dólares que el prelado debe abonar como paso inicial para
solucionar los pleitos con los demandantes.
Hace dos meses, la sede Católica Romana de Pittsburgh confirmó
haber creado un fondo de 1,25 millones de dólares para responder a una
treintena de demandas por maltratos.
El obispo Paul Bradley, administrador diocesano de Pennsylvania,
explicó que su equipo especial de abogados espera lograr varios pactos
de conciliación para resolver extrajudicialmente una parte de los 32
pleitos.
Las quejas por el comportamiento de sacerdotes católicos han
costado a la iglesia norteamericana por lo menos 2,3 mil millones de
dólares desde 1950.