Fue
como si el Comandante Invasor retomara su adarga y se sentara a la
mesa de juego, listo para otras de sus tantas batallas
ajedrecísticas. Ayer, en el salón de actos Ernest Thaelmann, de la
CTC Nacional, un grupo de 100 entusiastas amantes de los trebejos
recordó al Heroico Guerrillero en una simultánea que más que un
evento deportivo, resultó momento ideal para revivirlo junto a sus
compañeros de lucha.
Una nutrida representación de la capital, hombres y mujeres,
jóvenes y niños se dieron cita este martes en el recinto de la casa
de los obreros cubanos para rendirle merecido tributo a quien más
hizo por el desarrollo del juego ciencia en la Isla: el Caballero de
la FIDE.
La novena edición de la simultánea Che Vive contó con la
participación de dos de los más jóvenes Grandes Maestros cubanos,
Omar Almeida y Frank de la Paz, junto a los Maestros Internacionales
Osmel García y Félix Gómez, y otros destacados ajedrecistas
nacionales.
Momentos antes de que María del Carmen Machado, miembro del
Secretariado Nacional de la CTC, dejara inaugurado el evento, De la
Paz y Almeida tuvieron unos minutos de reflexión para dedicárselos
al Comandante Guevara.
"No fue una persona ajena al ajedrez. Todo le interesaba. Su
dedicación resultó decisiva para el desarrollo ulterior de este
deporte al cual le elevó mucho el nivel. Me siento realmente muy
emocionado por tomar parte en esta simultánea, pues es mi pequeño y
modesto homenaje a un hombre grande", dijo Almeida.
"Si en Cuba se conoce de ajedrez ha sido en buena medida debido
al aporte del Che y a su interés por impulsarlo. He visto algunas de
sus partidas y puedo decir que era un conocedor profundo de las
aperturas. No era fácil ganarle. Nací y vivo en la ciudad que
guardan sus restos junto a los de sus compañeros de lucha y eso para
mí es algo que llevo profundamente. Por eso estoy aquí, rindiéndole
este homenaje", comentó De la Paz.