Marcio Porto, representante en Cuba de la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), reconoció
hoy, en la Habana, los avances de la Isla en la seguridad alimentaria.
El funcionario destacó a la prensa que en América Latina y el
Caribe, Cuba se sitúa, en ese sentido, en un lugar privilegiado,
seguido por Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay.
En ocasión del Día Mundial de la Alimentación que se celebra cada
16 de octubre desde 1945 en varios países, Porto significó que la
mayor de las Antillas ha dado a todos sus habitantes el derecho a la
alimentación, lema que presidirá este año la efeméride.
Resaltó que en América Latina y el Caribe, Cuba figura entre los
tres países, seguido por Chile y Costa Rica con los niveles más bajos
de desnutrición y posee un sistema de vigilancia nutricional que mide
esos indicadores.
La FAO establece que la desnutrición es el resultado de la
subnutrición, la mala absorción o una utilización biológica
insuficiente de los nutrientes consumidos.
En los últimos tiempos ha aumentado el índice de sobrepeso en la
población cubana y, en especial en los niños, a causa de los malos
hábitos alimentarios y el sedentarismo, entre otras.
Mirta Kaylard, representante en Cuba del Programa Mundial de
Alimentos (PMA), de las Naciones Unidas, explicó que actualmente en el
planeta 209 millones de personas viven en la pobreza, de ellos 81
millones en extrema pobreza.
El hambre y la desnutrición en América Latina afecta al 10 por
ciento de las personas, a pesar de que esa región tiene
potencialidades de producir alimentos capaces de rebasar en más del 30
por ciento de sus necesidades, acotó.
Desde 1968, la FAO estableció su representación en Cuba y los
proyectos de colaboración han beneficiado a los sectores agropecuario,
alimentario, pesquero y forestal, entre otros.
Entre los proyectos de ejecución nacional figuran el
fortalecimiento del programa integral de desarrollo de las montañas
cubanas, el cultivo de hongos comestibles, y las medidas de
mejoramiento y conservación de suelos y agua para mitigar el riesgo de
vulnerabilidad alimentaria de la cuenca hidrográfica Guantánamo-Guaso.
Cuba ha sido uno de los primeros países en incorporarse a la
Cooperación Sur-Sur y se han firmado acuerdos de colaboración que
permiten el envío de tècnicos y expertos a otras naciones por períodos
de hasta tres años, con vistas a trabajar directamente en las
comunidades de agricultores que participan en el Programa Especial de
Seguridad Alimentaria.