La Real Academia Sueca de las
Ciencias otorgó hoy el premio Nobel en Física por el descubrimiento de
la Magnetorresistencia Gigante (GMR), un fenómeno cuya aplicación
práctica ha permitido la miniaturización de discos duros.
Los dos galardonados, el francés Albert Fert y al alemán Peter
Grunberg, realizaron el hallazgo de ese efecto físico totalmente nuevo
en 1988 de manera independiente y simultánea.
En un sistema GMR, explicó la Real Academia, cambios magnéticos muy
débiles dan origen a grandes diferencias en la resistencia eléctrica.
De esa manera es posible, por ejemplo, que se convierta la
información registrada magnéticamente en los discos duros en
corrientes eléctricas.
"Es gracias a esa tecnología que ha sido posible miniaturizar
radicalmente discos duros en años recientes", argumentó esa entidad.
La aplicación de la GMR a partir de 1997 ha permitido desarrollar
cabezas lectoras sensibles capaces de poder leer datos de los discos
duros compactos usados en computadoras portátiles y en algunos
reproductores de música, detalló el Comité Nobel de esa institución.
La GMR, argumentó la Real Academia, puede ser también considerada
como una de las primeras aplicaciones reales del prometedor campo de
las nanotecnologías, toda vez que para que funcione, se tienen que
producir estructuras consistentes en capas delgadas con un espesor de
sólo unos pocos átomos.
Abert Fret, de 69 años, nació en Carcassone, Francia. Es director
científico de la Unidad Mixta de Física del Centro Nacional de
Investigación Científica Thales.
Por su parte, Peter Grünberg, de 68 años, es profesor en el
Instituto Forschungszentrum Jülich, en Alemania.