Turquía fortaleció la vigilancia en
la frontera con Iraq para evitar las incursiones hacía este país de
miembros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), señala
hoy un comunicado de las fuerzas armadas.
De acuerdo con el documento, en los límites entre ambos países, se
crearon nuevos puntos de control y aumentaron a unos 40 mil los
militares destacados en la zona con la misión de enfrentar a los
separatista PKK e impedir su paso entre los dos territorios.
En los últimos dos días, unos 15 soldados turcos murieron en
ataques del grupo armado del PKK, quienes, según el gobierno turco, se
refugian en el norte de Iraq tras realizar operaciones en este país.
El primer ministro, Tayyip Erdogan, anunció ayer que endurecerá la
lucha contra esa organización luego de examinar la situación
fronteriza en el gabinete y la aplicación de una serie de medidas para
combatirlo.
El mes pasado, los gobiernos de Ankara y Bagdad firmaron un acuerdo
de cooperación en el cual ambos se comprometieron a no brindar apoyo
logístico, financiamiento, ni de propaganda al PKK.
En el texto se descartó la posibilidad de que ejército turco
persiguiera a los miembros del PKK en suelo iraquí.
El gobierno turco reiteró su solicitud a Estados Unidos y a Iraq
para que no brinden ningún tipo de apoyo a esa agrupación, ni le
permitan establecerse en el norte del estado árabe.
Desde 1984, el PKK reclama la autonomía del sureste turco, habitado
en su mayoría por kurdos.