Con sus embalses al 83 por ciento de capacidad, el país está en
condiciones favorables para enfrentar el período seco
(noviembre-abril), dijo hoy Aymé Aguirre, Vicepresidenta del Instituto
Nacional de Recursos Hidráulicos.
La funcionaria, consultada telefónicamente por la AIN explicó que
la ausencia de una temporada ciclónica no ha obligado a desembalsar
agua para proteger a la población que vive aguas abajo de esas
instalaciones, aunque muchas de ellas se encuentran vertiendo.
Esas características climatológicas, afirmó, resultan beneficiosas
para la población y los principales usuarios del Instituto, entre
estos los ministerios del Azúcar, la Agricultura y la Industria
Alimentaria.
Aseguró que la institución mantiene una vigilancia estrecha sobre
las presas que ya vierten o que en las próximas horas podrían hacerlo.
En Santiago de Cuba alivian nueve de sus embalses y en Guantánamo
los dos más importantes de esa provincia: La Yaya y Jaibo.
Estos últimos pueden guardar, de una sola vez, 280 millones de
metros cúbicos, más de las dos terceras partes de la posibilidad de
llenado total del territorio.
La represa Los Asientos, en el Valle de Caujerí, también excede el
contenido de su vaso y es también responsable de que la región cubana
más al Este de La Habana supere en 13 por ciento la media nacional de
llenado de esas obras hidráulicas.
El desbordamiento de los embalses en Guantánamo obedece al efecto
acumulativo de las lluvias, intensificadas desde fines de septiembre y
lo que va octubre, mes en que no ha cesado de llover en la región.
Como resultado de las precipitaciones, en los últimos 10 días, la
presa Faustino Pérez aumentó su volumen de agua en casi seis millones
de metros cúbicos y totaliza ahora 21 millones de los 26 millones que
puede acumular.