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El presidente imperial, George W. Bush, ejerce en menoscabo de las
leyes internacionales y el Congreso estadounidense en el caso de los
maltratos a prisioneros, subraya hoy el diario San Jose Mercury News.
Un editorial del periódico californiano señala que el mandatario
republicano continúa actuando desde la Casa Blanca como si él
solamente pudiera definir el concepto de tortura.
El rotativo recuerda que la administración Bush ha aprobado en
secreto formularios agresivos de interrogatorios de la Agencia Central
de Inteligencia, que incluyen ultrajes físicos y psicológicos.
Todos estos protocolos, certificados por la Oficina Oval, parecen
violar la Convención de Ginebra y prohibiciones federales expresas
relacionadas con torturas a detenidos, destaca la publicación.
Estas tácticas extremas, agrega el San Jose Mercury, comprenden
simulación de ahogo, sometimiento a bajas o altas temperaturas, y
negación de sueño durante días y noches, entre otros martirios.
El gobierno federal pretende ignorar decisiones de las cortes y las
cámaras legislativas con el argumento de la socorrida guerra global
contra el terrorismo, apunta la fuente.
En opinión del rotativo, el Comité de Inteligencia del Senado, las
autoridades legales estatales y el Departamento de Justicia deben
actuar rápidamente para definir nuevas pautas para los métodos de la
interrogación.
Los límites de la ley estadounidense deber observarse claramente
para conservar la moral de la nación. Washington no puede predicar
sobre derechos humanos si los viola en su propio patio, concluye el
San Jose Mercury News.