Tras la mínima ventaja obtenida en
el referendo costarricense por los seguidores del Tratado de Libre
Comercio (TLC) con Estados Unidos, los adversarios de ese pacto se
aprestan hoy a continuar su lucha en otros escenarios.
El diputado Oscar López, del partido Accesibilidad sin Exclusiones,
declaró a Prensa Latina que está dispuesto a frenar en la asamblea
legislativa la denominada Agenda de Implementación del TLC.
"Mi posición es beligerante en contra de la agenda de
implementación, porque eso yo lo anuncié desde el principio de esta
campaña", dijo el legislador.
López se refiere a un conjunto de modificaciones en materia fiscal,
ambiental y de propiedad intelectual, entre otras, que debe realizar
el país antes de la vigencia plena del Tratado de Libre Comercio.
La aplicación de esta agenda significa cambiar las normativas que
garantizan la existencia de los monopolios estatales en la prestación
de servicios públicos y abrir las puertas a la competencia.
Entre ellos están el Instituto Costarricense de Electricidad, la
Caja del Seguro Social y la Empresa de Agua y Alcantarillados, cuyos
beneficios se otorgan de manera universal a precio de costo.
En el referendo de este domingo para decidir el destino de ese
pacto, el SI obtuvo una mínima ventaja de tres puntos con respecto al
NO.
Contabilizados 86 por ciento de los votos, los seguidores del TLC
tenían 51,60 por ciento, mientras que los opositores alcanzaban 48,40.
Los líderes del movimiento por el NO se abstuvieron de aceptar o
rechazar el resultado preliminar y anunciaron que se mantendrán en
sesión permanente.
"Vamos a hacer recuento, uno por uno, de los votos, y vamos a
hacerlo todo de cara al pueblo de Costa Rica", dijo Eugenio Trejos,
presidente del Movimiento Patriótico por el NO.