BAGDAD, 7
de octubre.— El Gobierno de Iraq dijo el domingo que la cifra de
muertos en el tiroteo del mes pasado, que implicó a guardias de
seguridad de Blackwater, era de 17, seis más de lo que se informó
previamente, y acusó a los efectivos de la empresa de una "matanza
deliberada".
El portavoz Ali al Dabbagh dijo en un comunicado que un comité de
investigación encabezado por el primer ministro, Nuri al Maliki, no
había encontrado pruebas de que la firma privada de seguridad
estadounidense fuera atacada durante el incidente.
Dabbagh agregó que los guardias de Blackwater habían "violado las
normas que rigen el uso de la fuerza" en el incidente del 16 de
septiembre, cuando la empresa escoltaba a un convoy estadounidense en
Bagdad, y que debería ser considerada responsable.
Blackwater es una de las mayores empresas de seguridad extranjeras
en Iraq, que son vistas por muchos iraquíes como ejércitos privados
inmunes a la ley. La compañía declaró que sus guardas reaccionaron de
acuerdo a la ley a un ataque contra el convoy.
Luego del incidente, Maliki reveló que quería revisar cómo operan
las compañías, diciendo que no permitiría que los iraquíes mueran "a
sangre fría", informó Reuters.
En tanto, la agencia ANSA informó este domingo que la soldado
estadounidense Rachel Hugo fue muerta en enfrentamientos en el norte
de Iraq. Desde la invasión al país árabe perdieron la vida 92 mujeres
militares de las fuerzas de la coalición, 86 de ellas estadounidenses.