Lo anterior fue informado ayer en la mañana al término de la visita
realizada al Depósito de Metrobuses (terminal) de San Agustín, por
Carlos Lage Dávila, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de
Ministros, Jorge Luis Sierra, ministro del Transporte, y Pedro Sáez
Montejo, primer secretario del Partido en Ciudad de La Habana, todos
miembros del Buró Político, y Juan Contino, presidente de la Asamblea
Provincial del Poder Popular, entre otros dirigentes, quienes
apreciaron los 11 modelos de ómnibus de la conocida marca china que
arribaron a Cuba la semana pasada como parte de varios lotes que
totalizaron 398 vehículos destinados al servicio urbano, del turismo,
escolares y para trabajadores.
Su llegada y paulatina puesta en explotación, es la continuación
del plan de mejoramiento del transporte anunciado por Fidel en febrero
del 2005, ascendente a varios cientos de millones de dólares en
inversiones en ómnibus, talleres y piezas de repuesto, que a su
término en tres años habrá incorporado un total de 6 350 nuevos
equipos, según informó Lage a la prensa. El año pasado, como se sabe,
llegaron los primeros 1 000 de estos vehículos que operan en servicios
interprovinciales.
En sus declaraciones anunció que los ómnibus urbanos que han
comenzado a llegar, beneficiarán a todas las provincias. Se ha
empezado por la ciudad de La Habana, que tiene 2,2 millones de
habitantes, con un deterioro importante del parque al punto que el año
pasado la transportación diaria descendió a 460 000 pasajeros, cifra
que hoy se ha elevado a 580 000, y en el 2008 se tiene previsto
superar el millón con los equipos que se irán incorporando.
Dijo que con los últimos arribos de este año, ya se encuentran en
el país 552 ómnibus de los diferentes modelos para los diversos
destinos, y se prevé la llegada de otros hasta la cantidad de 1 148.
Son de óptima calidad, con bajo consumo de combustible, precios muy
favorables y con facilidad de créditos por parte del Gobierno chino
para su adquisición.
No son la solución total de los problemas del transporte, aclaró,
pero constituirá un importante alivio a esta situación que tanto
afecta la vida cotidiana de la población, y puede ser mayor en la
medida en que mejor los usemos y los cuidemos.
Se han tomado medidas como la selección de los choferes, la
aplicación de un sistema de pago vinculado a la transportación y
calidad del servicio, el requisito de reparación previa de las vías
por donde circularán, así como la rehabilitación de terminales y
talleres, las que, junto a la elevación de la disciplina en su
explotación por parte del personal y de la disciplina social por los
pasajeros, permitirán que el fruto del costoso esfuerzo que ha hecho
el país en estas inversiones sea sostenido.
Lage insistió en aclarar que las mejoras en el servicio serán
graduales y demorarán varios años en materializarse. Los beneficios
llegarán a unos lugares primero y luego a otros, como parte de un
análisis integral de la situación, de las posibilidades del país y
cómo aprovechar mejor los recursos de que se ha dispuesto.
Dijo que poco a poco llegarán nuevos ómnibus a otras capitales
provinciales, y se destinarán también a algunas de las rutas
intermunicipales de todas las provincias.
Sobre el cobro del pasaje informó que se van a experimentar varios
sistemas, con conductores y alcancías, para decidir en la práctica la
variante más efectiva.
Por su parte, el Ministro del Transporte explicó que unido a la
introducción de esta nueva tecnología hay un proceso de recuperación
de los ómnibus existentes, mediante reconstrucciones capitales y
reparaciones, de manera tal que este proceso no sea de sustitución de
equipos sino de incremento del servicio.
Señaló que la política diseñada es ir concluyendo la entrada del
nuevo equipamiento por terminales y por rutas, para lograr reducir la
frecuencia en tiempo, evitar las aglomeraciones y cuidar mejor los
ómnibus. Al respecto señaló que los ómnibus articulados se han
adquirido a un precio de entre 150 000 y 160 000 dólares, y los
rígidos, a unos 60 000.
Sobre la puesta en explotación del nuevo equipamiento, Yuri
González, director provincial de Transporte en Ciudad de La Habana,
anunció que ya han comenzado a operar 51, de los rígidos, en las
terminales de La Lisa y Playa, que han posibilitado elevar
sustancialmente la cantidad promedio de pasajeros transportados y
disminuir a entre 8 y 15 minutos la frecuencia en sus rutas. A partir
de hoy miércoles, se empezarán a incorporar los nuevos rígidos y
articulados, según se les dé la puesta en marcha técnica. De inicio
funcionarán como hasta ahora, con su conductor, y se tiene previsto
posiblemente el domingo, o a inicios de la próxima semana, el muestreo
con el cobro por alcancía en los articulados.
Explicó que con la entrada de este equipamiento se van a producir
algunos cambios de rutas, entre ellos los de la terminal de San
Agustín y Alberro. En la primera, el actual M-4 pasará a ser el P-14 y
operará con los articulados nuevos y otros de este tipo en uso. El M-5
que hoy se opera con articulados se convertirá en la ruta 55, con
ómnibus rígidos, desde la terminal de La Lisa, pero mantiene su
recorrido anterior.
La de Alberro funcionará con ómnibus articulados. La ruta M-7
pasará a ser la P-7, y en esta terminal se inaugurará una nueva, la PC
—Principal Circular—, desde el hospital Naval hasta el hospital
Militar, circulando por todo el anillo, la autopista costa a costa, la
CUJAE, y el Parque Lenin, que solucionará el problema de la población
que utiliza este circuito. (Otros detalles de estos cambios que se
introducen se ofrecerán por los medios provinciales de prensa).