La provincia de Camagüey eliminó totalmente el doble trasiego de la
leche entre la producción, acopio, industrialización y distribución a
partir de las medidas adoptadas para evitar el gasto innecesario de
combustible para los camiones.
El anuncio lo hizo Julio César García, primer secretario del
Partido en el territorio, quien dijo que el 44 por ciento de los
puntos de venta a la población reciben el alimento directamente de las
vaquerías o de los vehículos de recogida en estas instalaciones.
En un encuentro con periodistas de todos los medios de prensa
radicados en Camagüey, García precisó que 60 lugares destinados a la
comercialización normada de la leche sus vecinos son abastecidos por
los propios ganaderos.
A otros 508 puntos cuentan con el camión de acopio en ruta hacia
las pasteurizadoras.
La aplicación de esas medidas permitirá anualmente un ahorro
superior a los 170 mil litros de gasolina.
El General de Ejército Raúl Castro, primer vicepresidente de los
Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, se refirió
en Camagüey, en la celebración del 26 de Julio de este año, al
considerable gasto de combustible debido al doble trasiego de la
leche.
Ello quiere decir que los transportes recogían el alimento en las
vaquerías para pasteurizarla en las industrias y luego regresaban en
muchos casos al mismo lugar de producción, para su venta a la
población.
En aquella ocasión, el también Ministro de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias citó varios municipios del país, donde los propios
ganaderos trasladaban la leche a los puntos de venta.
Camagüey lleva adelante ahora una variante mediante la cual sólo
pasteuriza la leche que es dirigida casi totalmente a quienes la
reciben en las ciudades.
Por déficit en la producción, Cuba distribuye subsidiada la leche
fluida para niños de dos a seis años de edad y a personas que deben
consumirla por prescripción médica, además de suministrarla a centros
hospitalarios, hogares maternos y de ancianos, así como a círculos
infantiles.