.— Texas continuará con su programa
de ejecuciones por inyección letal, pese a que varios estados
decidieron desistir de ese método hasta que la Corte Suprema de
Justicia dictamine su constitucionalidad, informó este sábado The New York
Times.
Las autoridades del territorio planean cumplir el plan de condenas,
no obstante la decisión del tribunal de posponer la muerte de tres
acusados mientras una comisión dictamina si las inyecciones
contravienen la Octava Enmienda.
El portavoz de la fiscalía general del estado, Jerry Strickland,
indicó que el veredicto no supone la detención abrupta de las
sentencias en Texas, por lo cual la semana próxima será ejecutado el
preso de origen hondureño Heliberto Chi Aceituno.
La Suprema Corte evitó el pasado jueves la muerte de Carlton Turner,
después que su abogado apelara la condena, apoyado por una decisión
anterior en favor de dos reos de Kentucky que cuestionaron la crueldad
de ese método.
Durante los últimos días, al menos 11 de los 37 estados que aplican
ese procedimiento suspendieron la pena capital, pero la oficina del
gobernador de Texas, Rick Perry, manifestó que las ejecuciones todavía
son aceptables bajo la ley estatal.