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Un atentado con carro-bomba y otros dos ataques causaron ocho
muertos y 17 heridos en la norteña provincia iraquí de Nínive,
informaron los servicios de seguridad.
Según el más reciente balance, tres militares e igual número de
civiles perecieron en la aldea Al Mazraat, cerca de la ciudad de Tel
Afar, por la explosión de un carro-bomba.
El ejército iraquí intentó frenar al vehículo, pero cuando un
blindado militar lo fue a interceptar el chofer activó la carga.
La detonación también provocó destrozos de consideración en casas y
vehículos que se hallaban en los alrededores.
Mientras, un grupo armado dio muerte este sábado al jeque Ghanem
Qasem, miembro del Consejo de Al Ifta de Nínive y responsable de la
Mezquita Al Huda, en Al Mizaq, este de Mosul, capital provincial.
También un periodista, identificado como Abdel Jaleq Naser, pereció
en un ataque con obuses de mortero contra Bab Al Beid, en el oeste de
ciudad cabecera, según fuentes policiales.
El comunicador trabajó en los diarios Al Qadesiya y Al Yumhuriya,
que cesaron tras la guerra lanzada por Estados Unidos contra Iraq en
marzo de 2003.
La provincia de Nínive es escenario de un incremento de operaciones
contra supuestos focos de la resistencia por parte de las tropas
norteamericanas e iraquíes, con el fin de aumentar la seguridad.
No obstante, la violencia generada por la invasión y ocupación del
país persiste en mayor o menor medida en todo el país, aunque
mayormente concentrada en regiones del centro y el norte.